Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La exigencia que se pondrá en la mesa de negociación con la Conagua, será el pago de la indemnización por daños y perjuicios ante la negativa a realizar el trasvase de agua de la presa El Cuchillo a la Marte R. Gómez.
Edgardo Melhem Salinas, Presidente de la Comisión de Desarrollo Rural en el Congreso del Estado, informó que el acuerdo que quedó validado por los productores del distrito de riego 026 en el municipio de Diaz Ordaz, es el de exigir una indemnización.
Mañana, los productores se reunirán con el director general de la Cuenca Río Bravo y el jueves dialogarán con el gobernador Américo Villarreal Anaya, para buscar los acuerdos necesarios en beneficio de este sector productivo.
Dijo que además del pago de daños, se pedirá al organismo federal que retome la construcción del emisor para retornar las aguas tratadas de la zona metropolitana de Monterrey a la presa Marte, como lo establece el punto número uno del convenio de 1996, lo que obligaría a destinar recursos presupuestales a corto plazo.
Melhem Salinas subrayó que los agricultores de la Cuenca Río Bravo se mantendrán abiertos al diálogo con las autoridades de la Comisión Nacional del Agua y con el gobierno de Tamaulipas, con el propósito de encontrar una solución a la problemática que generaría la falta de agua para el riego de los cultivos.
“Estos son los principales acuerdos, esperemos que haya respuestas positivas y reiterarles a los productores del distrito 026 que vamos a estar solidarios y permanentemente en comunicación para que se les cumpla lo que legítimamente les corresponde”, indicó.
Tras la reunión usuarios del distrito de riego aseguraron que de no concretarse una respuesta positiva, estarán listos para luchar por sus derechos por la vía legal, a través de amparos y denuncias por daños y perjuicios.
Como se recordará, el primero de noviembre la CONAGUA informó, a través de un comunicado oficial, que no se trasvasaría el agua de la presa El Cuchillo, de Nuevo León, a la Marte R. Gómez, de Tamaulipas, como lo establece un convenio firmado en el 1996.
Esta decisión afectaría a más de 4 mil productores de la zona norte de Tamaulipas, quienes resentirían pérdidas por casi mil millones de pesos, sin contar con las afectaciones que generaría al mercado de granos la falta de una cosecha como la que aporta esta zona agrícola.






