Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Si bien el uso de la mochila transparente es una iniciativa que no pretende imponerse a los estudiantes, lo más recomendable en materia de seguridad escolar, es que haya lockers al interior de las escuelas, para que ahí los alumnos guarden sus libros, útiles, uniformes de ocasión, incluso cuestiones más personales
Miguel Ángel Tovar Tapia, presidente de la Asociación Estatal de Maestros y Padres de Familia, señaló además que, los lockers ayudarían a prevenir daños en el desarrollo de los educandos, pues ir cargando con mochilas pesadas puedan afectarles en su sistema óseo.
“Todo lo que cargan los alumnos, entre libros y los implementos escolares, cuadernos y todo, lonchera, agua, tienen un peso promedio de entre 8 y 9 kilos y los niños de primero y segundo año tienen un peso aproximado corporal entre los 30 a 35 kilos y estaríamos hablando que estarían cargando la tercera parte de su peso corporal, cada alumno, eso evitaría alguna posible lesión dentro de lo que es su columna vertebral”, expuso Tovar Tapia.
Consideró que lo más adecuado y, lo que en verdad se ocupa son lockers al interior de las escuelas públicas, pues en esos espacios los alumnos podrían guardar sus pertenencias, pero la autoridad no le entra por temas presupuestales, ya que sale más barato regalar una bolsa de plástico que a la larga se rompería y se amarillenta, sostuvo.
Reconoció que los padres de familia no están del todo de acuerdo con esta iniciativa, pues consideran que se violentan los derechos y garantías de los menores, toda vez de que siempre queda esa parte vulnerable la intimidad de los alumnos, de violentar ese derecho.
“La mochila trasparente pueden dejar ver a los educandos las pertenencias que llevan, pero además de que las niñas no tendrían privacidad en cosas personales como toallas sanitarias, además de dinero y sus teléfonos celulares, pertenencias de valor”.
Tapia Tovar, comentó que sería necesario que la implementación de la mochila trasparente inicie con un plan piloto en una escuela primaria y secundaria, y de ahí ver tan factible y seguro es, pues hay alumnos que no están de acuerdo en que vulneren sus derechos.
“Se les sugiere que establezca un plan piloto en una primaria o secundaria de la periferia de Ciudad Victoria, en la zona conurbada, Tampico Madero, Altamira, en la periferia de cualquiera de las ciudades grandes de la frontera y establecer un balance real sobre los resultados positivos de esta medida, que repito, es una opción buena, pero hay que ver cuáles son los resultados que da”.






