La semana pasada, el diputado Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada morenista en la Cámara Baja del Congreso de la Unión, fue objeto de comentarios y críticas en diferentes medios de comunicación y a través de las distintas redes sociales.
El origen de la controversia mediatizada fue un viaje personal del diputado federal Monreal, en compañía del también diputado Pedro Miguel HacesBarba, en un helicóptero de fabricación italiana“Agusta Westland 109 SP”, de ocho plazas ymatrícula “N104 EC”; mismo que, según diferentes medios de comunicación, está registrado en Estados Unidos y es propiedad de la empresa TBPX, la cual presta servicios de arrendamiento de aeronaves y barcos.
El revuelo de los hechos, tanto al interior como hacia el exterior de morena, fue tal, que la propia presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y desde Palacio Nacional, fijó postura, en la que, sustancialmente, dijo “…nosotros debemos ser un ejemplo a la sociedad y que no debe haber Gobierno rico con pueblo pobre…”.
Uno de los argumentos bajo el cual se le criticó, pasa por el hecho de que su viaje privado fue en helicóptero, situación que, para un sector de la sociedad, no constituye una conducta propia de quienes deben, y deberían, ser ejemplo de la austeridad republicana pregonada por la Cuarta Transformación, de ahí la calificación, y descalificación, de incongruente.
El viernes pasado, a través de un vídeo difundido en sus redes sociales, el legislador federal, salió dispuesto a atajar y/o desactivar las especulaciones, críticas y reproches con tonalidades de incongruencia y aristocráticas a la luz de las cuales se le enjuiciaba.
En su video, de menos de tres minutos, Monreal, esencialmente, se dirige a militantes, simpatizantes y todos los mexicanos, ofrece disculpas públicas y señala, a manera de aclaración, que: “…las mujeres y los hombres dedicados al servicio público, estamos permanentemente sometidos al escrutinio social…no hay tregua ni tampoco justificación que valga ante nuestros adversarios externos e internos por posibles errores que se cometan. En la Cuarta Transformación esta filosofía, es aún más enérgica y estricta, y los militantes y simpatizantes son, incluso, más exigentes, por razones explicables, pues vivimos una etapa única estelar en la transición… hace unos días, al aceptar acompañar a un amigo entrañable y a su familia, en un transporte privado aéreo…sin uso de recursos públicos…se han generado comentarios y opiniones distintos…una vez dada a conocer la situación, la admití de inmediato; intentaré que no se repitan este tipo de situaciones que, aunque de buena fe, y utilizadas solo en caso de emergencia o excepcionales pueden ocasionar alguna afectación a nuestro movimiento. A las simpatizantes y militantes que se sintieron lastimados u ofendidos les ofrezco una disculpa sincera y a todas y todos los mexicanos de igual forma…por ser dirigentes debemos ser más cuidadosos y estar a la altura de las circunstancias…”.
Las disculpas de una figura de la trayectoria como la del diputado federal Monreal, sin duda, nos muestra una escena políticamente “atípica” e “histórica”; pues, al margen de nuestras afinidades,y al filtro de la objetividad reconoce “públicamente su error”, por incongruencia, lo que, quizá, lo coloca en ventaja y por encima de muchos morenistas, al menos, por el momento, y lo pone en el muy, pero muy, selecto grupo de los que tienen el valor civil de asumir un error y “ofrecer disculpas”.
En efecto, considerando que Ricardo Monreal es el actual coordinador de los diputados federales de morena, pone en perspectiva su acción de salir públicamente a ofrecer disculpas por haber viajado en helicóptero, situación que no es propia de un servidor público de la Cuarta Transformación, pues-dice- “estamos permanentemente sometidos al escrutinio social”.
De esa manera, las disculpas públicas del legislador federal, ya constituyen un precedente, tanto hacia el interior como al exterior del morenismo, pues, incluso, se traduce como un desafío para toda la clase política de los distintos órdenes de gobierno; es decir, con tal acción, se define la ruta de los servidores públicos que hayan incurrido o, eventualmente, incurrieran en el error de apartarse del buen ejemplo y los estándares de austeridad dictados por la propia filosofía transformadora.
Lo anterior, inevitablemente, nos conduce a reflexionar sobre las y los servidores públicos de nuestro estado y municipios, pues, en el caso de alguna figura política local que, por error, incurriera en actos alejados del buen ejemplo social y de la congruencia que han sido recordados y reprochados, desde Palacio Nacional, por la presidenta de la República, lo que corresponde es salir a “ofrecer disculpas públicas”, tal y como aconteció con el legislador federal.
En términos simples, la ruta está perfecta y válidamente delineada y deletreada por la presidenta Claudia Sheinbaum, todos los servidores públicos de la Cuarta Transformación deben ser ejemplo social, lo que conduce y significa evitar las prácticas que se aparten de sus principios.
Tal dictado nos expone brutalmente, que todos los servidores públicos, incluidos los de nuestro Estado y municipios, deben alejarse de la vida de lujos y la ostentación, como viajar en aviones privados; además de evitar vehículos de significado lujoso, como Mercedes, BMW, AUDI, Suburban, por citar algunos, a fin de estar acordes a la filosofía morenista.
En conclusión, el diputado federal Ricardo Monreal salió a ofrecer disculpas públicas por las acciones aristocráticas en las que incurrió por no ser propias ni dignas de la Cuarta Transformación; situación que, desde Palacio Nacional, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, reprochó, de ahí que, todos los servidores públicos de la Cuarta Transformación están llamados a ser ejemplo social y apegarse a los estándares filosóficos, pues, de lo contrario, estarán obligados, al menos, a ofrecer sus propias disculpas.






