Hace un par de días, diferentes medios de comunicación, dieron cuenta de diversas acciones impulsadas desde la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, a través de su titular, el caballero Gerardo Illodi Reyes.
Tales acciones, sustancialmente, consistieron en la instalación del Comité Estatal de Fomento Laboral Penitenciario 2025, con objeto de promover la regulación de trabajo al interior de los centros penitenciarios en Tamaulipas y, en atención, a la recomendación 44/2021 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
En ese acto público, el secretario Illodi, refrendó el compromiso de seguir trabajando y haciendo sinergia con diversas autoridades en beneficio de la reinserción laboral de las personas privadas de su libertad, lo cual sin, duda alguna, es histórico y loable, de ahí que nuestro reconocimiento en esas actividades y acciones desde su función e implementación.
El énfasis en acciones como la realizada en favor de los derechos humanos, bajo la perspectiva, jurídica, política, cultural y/o social, resulta totalmente encomiable y, desde aquí, nuestro reconocimiento a esa gran labor.
Sin embargo, respetable secretario Gerardo Illoldi, con el mismo énfasis, debe y debería atender todos y cada uno de los asuntos materia del trabajo, tal y como lo establece el artículo 32 de la Ley Orgánica de la Administración Pública de nuestra entidad.
Es decir, no se puede ni se debe desatender o excluir solicitud y/o demanda laboral legítimamente planteada por determinada agrupación de trabajadores, porque al hacerlo, se incurre en discriminación en perjuicio de los solicitantes.
De ahí que, con los mismos estándares de compromiso y de respeto a los derechos humanos con los que actuó en las acciones de las cuales se dio noticia esta semana, debe atender y aplicarse, en el caso del grupo de trabajadores que se manifestaron la semana pasada en las afueras del Palacio de Gobierno, máxime que se trata de servidores públicos del propio gobierno del estatal.
El asunto es sencillo, ya que de aplicarse en su encomienda, se hubiera evitado dicha manifestación, pues la petición es totalmente legítima, si consideramos que están solicitando la toma de nota como agrupación sindical, lo cual constituye su derecho humano de libre asociación, de ahí que debe coadyuvar a lograr tal objetivo, a fin de que se garanticen los referidos derechos fundamentales.
El titular del Poder Ejecutivo, doctor Américo Villarreal, ha dado ejemplo de humanismo y los servidores públicos en quienes ha depositado su confianza no pueden ni deben fallarle, de ahí, debe corresponder a dicha confianza y atender el asunto con compromiso y alta responsabilidad humanista;pues, de no hacerlo, seguramente, los trabajadores volverán a manifestarse, por lo que debe contribuir en la solución de la legítima solicitud.
En conclusión, respetable secretario Gerardo Illoldi, al rigor del espíritu humanista no es permisible atender unos derechos de trabajadores, mientras que otros son excluidos o desatendidos, pues al hacerlo se discrimina; de ahí que, a partir de su competencia, y bajo los mismos estándares de compromiso, debe atender todas las solitudes, incluida, la de los trabajadores que desean conformar una nueva agrupación sindical.
Por el bien de Tamaulipas, evitemos más manifestaciones.






