Ciudad Victoria, Tamaulipas.- De aplicarse un impuesto del 5% sobre las remesas enviadas a Tamaulipas, se estima un impacto de 50 millones de dólares anuales, considerando que en promedio la entidad recibe mil millones de dólares cada año.
Jorge Lera Mejía Doctor en Economía, expuso que de acuerdo a los cálculos aritméticos básicos, el impacto para el Estado sería devastador, con esta nueva medida de presión por parte de los Republicanos en los Estados Unidos.
Sin embargo, añade, este gravamen podría implicar efectos negativos en un contexto donde ya se observa una tendencia a la baja en los envíos, lo que podría llevar a los connacionales, a enviar su dinero bajo otros métodos, sin pasar por alto que los impactos pegarían tanto en México como en las empresas que dan este servicio en los Estados Unidos.
Lera, recuerda que en 2024, Tamaulipas recibió mil 016 millones de dólares en remesas, 84 millones menos que en 2021 (cuando alcanzó un récord de 1,200 millones). La propuesta agravaría esta tendencia.
Agrega que la devaluación del peso frente al dólar y la reducción de migrantes en la frontera ya han contribuido a menores envíos.
En su columna Opinión Económica y Financiera que se publica este jueves en MuroPolítico, advierte que el impuesto podría incentivar el uso de métodos no regulados para evadir el gravamen, aumentando el riesgo de fraudes y pérdidas.
Doble tributación:
Los migrantes ya pagan impuestos en EE.UU., por lo que el Senado mexicano calificó la medida como injusta y contraproducente para la economía bilateral.
Si bien el cálculo inicial sugiere una pérdida de 50 millones de dólares para Tamaulipas, el impacto real podría ser mayor debido a las caídas en recepción de remesas desde el 2023 y las deportaciones voluntarias de migrantes tamaulipecos.
La propuesta, impulsada por republicanos en la Cámara de Representantes de EE.UU., aún está en discusión y enfrenta resistencia tanto en Washington como en México. Su aprobación dependerá de negociaciones políticas, pero su implementación representaría un golpe adicional a una economía regional ya vulnerable.






