Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Las lluvias generadas en las últimas 48 horas en la zona sur y centro de Tamaulipas, provocaron el desbordamiento de ríos, colonias inundados, familias que fueron rescatadas vía aérea y llevadas a refugió, aunado a que los escurrimientos están registrando nuevos niveles de agua en las presas de esta región.
Tanto la Conagua como Protección Civil y el mismo Gobernador Américo Vilarreal, dieron a conocer un primer balance sobre las precipitaciones que se intensificaron desde la noche del lunes 30 de junio y en las primeras horas del primero de julio, provocando una reacción en la zona Cañera de El Mante donde la Alcaldesa Patty Chío y encabezado los traslados de familias en las zonas inundadas.
En otras regiones del Estado, como en la zona centro, el Presidente Municipal de Padilla Carlos Quintanilla Selvera, los ríos Purificación y Corona están siendo monitoreados.
“Lo queremos evitar es que haya comunidades incomunicadas o zonas afectadas por las crecidas de los ríos”, indicó el edil municipal.
En tanto, el Consejo Estatal de Protección Civil, reconoció que con la fuerza del temporal aún presente y los remanentes de la tormenta tropical Barry, se mantiene activo el operativo de atención a la emergencia climatológica en Tamaulipas.
Desde el sur hasta el norte de la entidad, se han desplegado brigadas de auxilio, unidades especiales, helicópteros y personal entrenado para salvaguardar a la población, ante el riesgo de crecida de ríos, deslaves, calles anegadas y comunidades incomunicadas.
Luis Gerardo González, coordinador estatal de Protección Civil, informó que el estado opera bajo alerta permanente, y se mantiene la instrucción de resguardo para la población en zonas vulnerables, principalmente en los municipios de la zona cañera, centro y sur, donde el volumen de lluvia ha rebasado los niveles habituales.
“Estamos frente a una situación crítica en varias regiones del estado. Se han activado puentes aéreos para rescatar a personas aisladas, como en el caso del ejido La Morita, en Xicoténcatl, y seguimos vigilando la evolución de los ríos Guayalejo y Tamesí”, declaró.
Las acciones de respuesta han sido posibles gracias a la coordinación interinstitucional entre Protección Civil, la Guardia Estatal, la Sedena, la Cruz Roja, cuerpos de emergencia municipales y organismos federales. Los helicópteros Black Hawk, ambulancias, patrullas, lanchas y vehículos todo terreno han sido distribuidos estratégicamente para llegar a las zonas de mayor riesgo.
A lo largo de las últimas 48 horas, los equipos de emergencia han instalado puestos de auxilio y filtros de seguridad en carreteras afectadas, donde la circulación ha sido interrumpida o presenta riesgos, principalmente en tramos del Mante, Tula, Victoria y Altamira.

En Tampico, Madero, González, así como en municipios del norte del estado, los albergues permanecen abiertos, con capacidad suficiente para recibir a las familias que han sido evacuadas o que enfrentan condiciones precarias derivadas de la lluvia.
La prioridad, reiteró González, es preservar la vida e integridad de la ciudadanía:
“El mensaje es claro: no bajemos la guardia. Las lluvias continúan y los riesgos también. Pedimos a la población mantenerse informada solo a través de medios oficiales y evitar transitar por zonas inundadas”.






