Ciudad Victoria, Tamaulipas.– En un giro histórico para la protección de víctimas de violencia familiar, el Congreso de Tamaulipas aprobó una reforma al Código Penal que prohíbe a los agresores heredar los bienes de la persona que violentaron.
La medida fue aprobada este lunes por la Diputación Permanente y establece que quien cometa el delito de violencia familiar perderá automáticamente todos los derechos sucesorios respecto a la víctima, incluidos los derechos de herencia, conforme al artículo 2425 del Código Civil.
La modificación legal, promovida por el diputado de Morena Isidro Vargas Fernández, añade un párrafo al artículo 368 Bis del Código Penal del Estado, y busca cerrar una puerta legal que hasta ahora permitía que agresores —incluso condenados— pudieran beneficiarse del patrimonio de quienes lastimaron.
“Muchos adultos mayores son víctimas de violencia física, emocional o patrimonial por parte de familiares que, con frialdad, buscan quedarse con sus bienes. Esta reforma lo impide”, establece el dictamen.
La iniciativa fue respaldada por la Fiscalía General de Justicia y el Poder Judicial del Estado, aunque no estuvo exenta de críticas.
Durante la discusión, la diputada Mayra Benavides Villafranca (Movimiento Ciudadano) y el panista Gerardo Peña Flores advirtieron que la reforma podría prestarse a denuncias falsas con tal de excluir a herederos legítimos.
“Sería muy fácil mentir sobre un supuesto caso de violencia para perjudicar a un familiar en un juicio sucesorio”, alertó Benavides, quien pidió sin éxito posponer el dictamen para un análisis más detallado.
A pesar de esas reservas, la mayoría legislativa dio luz verde a la iniciativa, que ahora deberá ser promulgada por el Ejecutivo estatal.
Con esta reforma, Tamaulipas se coloca entre los estados con legislación más estricta para impedir que agresores se beneficien del daño que provocan, en un país donde la violencia intrafamiliar sigue siendo uno de los delitos más comunes y menos denunciados.






