Ciudad Victoria.– El exalcalde de Nuevo Laredo y exdiputado local del PAN, Enrique Rivas Cuéllar, fue vinculado a proceso penal por delitos relacionados con corrupción y, ante el riesgo de fuga, un juez de control ordenó prisión preventiva justificada en su contra.
Se espera que, en las próximas 48 horas, Rivas Cuéllar sea trasladado e ingresado al Centro de Ejecución de Sanciones (Cedes) de Nuevo Laredo, donde enfrentará el juicio desde prisión.
La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción lo acusa de ejercicio ilícito del servicio público y uso indebido de atribuciones y facultades, tras autorizar en 2020, durante su gestión como alcalde, la compra de un predio a sobreprecio, lo que generó un daño al erario público estimado entre 55 y 60 millones de pesos.
Ahora, Enrique Rivas Cuéllar enfrenta la posibilidad de ser condenado hasta por 18 años de prisión, en uno de los procesos por corrupción municipal más emblemáticos del estado.
El terreno fue adquirido en junio de 2020 —en plena pandemia— y estaba registrado a nombre de la empresa Inmuebles Grand Boulevard, cuyo representante legal era Rafael Pedraza Domínguez, suplente de Rivas Cuéllar durante su primer periodo como alcalde. El evidente conflicto de interés es uno de los elementos clave en la acusación.
Rivas Cuéllar llegó por primera vez a la presidencia municipal en 2016 como candidato del PAN, y logró la reelección en 2018. En 2021 intentó regresar al Congreso del Estado como diputado local por el Distrito 1, en un movimiento ampliamente interpretado como un intento por recuperar el fuero constitucional. Fue derrotado por la morenista Gabriela Regalado Fuentes.
Ya con Morena en el poder local, el Cabildo de Nuevo Laredo, encabezado por la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas, presentó en abril de 2022 una denuncia formal por uso indebido de funciones, peculado y lavado de dinero, marcando el inicio formal del proceso en su contra.
En abril de 2023, un juez rechazó su solicitud de amparo y le impuso medidas cautelares: le prohibió salir del país y le exigió una garantía de 100 mil pesos.
Desde entonces, la Fiscalía recopiló pruebas que hoy lo colocan tras las rejas, un sitio que parecía lejano para quien fue uno de los hombres fuertes del panismo tamaulipeco durante el sexenio de Francisco García Cabeza de Vaca.






