Ciudad Victoria, Tamaulipas.– A tres semanas del paso de la tormenta tropical “Barry”, las principales presas del centro y sur de Tamaulipas se encuentran en niveles de recuperación inéditos en los últimos años. La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) confirmó que varios vasos lacustres superan ya su capacidad, y otros están cerca del llenado total.
Jaime Gudiño Zárate, director del Organismo de Cuenca Golfo Norte de la CONAGUA, aseguró que las lluvias intensas provocadas por “Barry” representaron una recarga vital para el sistema hídrico de la región, que venía arrastrando un déficit crónico por años de sequía. “Algunas presas incluso han rebasado su capacidad de almacenamiento; otras, aunque con menos aportaciones, han estabilizado niveles que hace meses eran críticos”, subrayó.
Uno de los casos más significativos fue el de la Presa Emilio Portes Gil, ubicada en Xicoténcatl, que se llenó en apenas 48 horas y actualmente opera al 103% de su capacidad, convirtiéndose en el símbolo más visible del efecto de “Barry” en el territorio tamaulipeco.
También la Presa Ramiro Caballero (Las Ánimas), en González, presenta una recuperación acelerada, al ubicarse ya en un 90% de su capacidad total, a pesar de haber sufrido un desperfecto en su canal alimentador que obligó a trabajos de emergencia. “El sifón se tapó, tuvimos que construir un canal alterno, pero aun así hemos logrado una captación diaria de hasta 7 millones de metros cúbicos; en una semana estará al 100%”, explicó Gudiño Zárate.
La infraestructura hidráulica, sin embargo, no estuvo exenta de daños. En el caso de Las Ánimas, los escurrimientos desbordaron las previsiones y pusieron a prueba la capacidad de respuesta técnica del personal. La CONAGUA adelantó que los daños serán cubiertos con el seguro institucional, pero mientras tanto se ejecutaron trabajos provisionales para continuar con el llenado.
Por otra parte, la Presa Vicente Guerrero, una de las más grandes e importantes del estado, también mostró una recuperación alentadora: subió a 60% de su nivel, luego de estar por debajo de la mitad apenas semanas atrás. Actualmente almacena más de 2 mil 327 millones de metros cúbicos, una cifra clave para el abasto de agua potable y riego agrícola en la zona centro-norte del estado.
El efecto “Barry” también se dejó sentir en presas más pequeñas pero relevantes para las zonas rurales y costeras. La República Española (Aldama) y Lavaderos (Soto la Marina) alcanzaron su punto máximo y comenzaron a verter por encima de su capacidad. La República Española opera hoy al 102%, y Lavaderos al 100%, según precisó el funcionario.
En cuanto al Sistema Lagunario del sur de Tamaulipas, vital para el ecosistema de la zona conurbada de Tampico-Madero-Altamira, Gudiño Zárate informó que el sistema alcanzó un nivel de 130% tras las lluvias, aunque el volumen ha comenzado a disminuir gradualmente, conforme se regula el flujo de los ríos que lo alimentan.
El panorama, que hasta hace unos meses era de crisis hídrica, cambió de forma radical. Ahora, la atención se centra en la administración y vigilancia de los cuerpos de agua, y en garantizar que esta recuperación histórica se traduzca en beneficio directo para el consumo humano, la producción agrícola y la estabilidad ambiental del estado.






