Con protestas y denuncias de grupos de defensa de los derechos humanos, inició operaciones ayer el centro de detención de inmigrantes de la base militar de Fort Bliss, en El Paso, Texas.
El grupo Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) aseguró que ya hay gente encerrada.
Manifestantes en las inmediaciones de Fort Bliss acusaban que los inmigrantes estarán enjaulados y en tiendas bajo temperaturas de 35 grados.
Las condiciones de éste y otros centros de detención preocupan a oenegés.
El centro en Fort Bliss, con capacidad inicial para mil personas, será ampliado para albergar a 5 mil y será el más grande de su tipo en Estados Unidos.
Terminaremos la construcción en las próximas semanas y meses”, aseguró el pasado 7 de agosto la portavoz del Pentágono, Kingsley Wilson.






