Ciudad Victoria, Tamaulipas.– “El poder se acaba, nada es para siempre, ni la victoria ni la derrota”, advirtió Bruno Díaz Lara, dirigente estatal del PRI, al afirmar que su partido ha aprendido de sus errores y se prepara para disputar con fuerza los próximos comicios.
El líder priista sostuvo que existe un descontento social creciente y un rechazo hacia el régimen actual, factores que, dijo, se reflejarán en un voto de castigo en 2027. Aseguró que ese desgaste natural de Morena, tanto en Tamaulipas como en el país, abre la posibilidad de que el PRI capitalice el voto opositor.
“En las elecciones del 2027, el PRI tendrá más probabilidades de concentrar el voto inconforme. El desgaste de Morena es evidente, su forma de gobernar ha generado hartazgo y desaprobación”, subrayó.
Díaz Lara calificó a Morena como un partido “cínico y corrupto”, que busca convertirse en un instituto político hegemónico, sin diálogo ni competencia democrática. Frente a ello, aseguró que el PRI no se rendirá ni retrocederá, pues mantiene carácter y firmeza.
Recordó que tanto el PAN como el PRI vivieron también el desgaste del poder en su momento, y ahora es Morena quien enfrenta el mismo fenómeno. “El electorado no perdona, y el voto puede cambiar de manos con rapidez”, puntualizó.
El dirigente aceptó que, aunque aún faltan dos años para las elecciones intermedias, el tricolor ya trabaja en la construcción de una alianza opositora que le permita llegar fortalecido a la contienda de 2027.
Sobre un eventual acuerdo con el PAN, Díaz Lara lo descartó de manera tajante. Reconoció que la experiencia de coaligarse con los albiazules provocó inconformidad entre la militancia priista, lo que dejó un sabor amargo que difícilmente será repetido.
“Hoy el escenario es distinto. Cualquier alianza deberá evaluarse con cuidado, midiendo pros y contras. No se trata de reeditar errores, sino de construir un frente que realmente sume”, concluyó.






