Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La construcción de una planta de bioetanol y bioturbosina en Tamaulipas requerirá una inversión de 100 millones de dólares, reconoció el secretario de Desarrollo Energético, Walter Julián Ángel Jiménez. El esquema financiero contempla recursos públicos, privados y sociales, lo que refleja la magnitud del proyecto.
El funcionario explicó que la propuesta no solo busca producir etanol, sino también analizar su transformación en bioturbosina, un combustible que podría posicionar a la entidad dentro de la agenda de transición energética del país y abrir nuevas oportunidades para el campo.
En conferencia de prensa, donde presentó el Encuentro Nacional de Biocombustibles a celebrarse en Tampico los días 4 y 5 de septiembre, Ángel Jiménez admitió que la ubicación de la planta sigue en debate: las opciones son Ciudad Victoria o Altamira. La decisión será clave porque de ella dependerá si el proyecto se orienta principalmente al mercado interno o a la exportación.
El plan contempla utilizar sorgo producido en la entidad como insumo principal. “Tan sólo en Tamaulipas llegan a generarse excedentes de hasta 350 mil toneladas de sorgo, difíciles de colocar en el mercado y con un impacto negativo en el precio de referencia. Con esta planta podríamos transformar un problema social en una oportunidad productiva”, subrayó el secretario.
Agregó que el foro nacional servirá para discutir otros esquemas alternativos, como la producción de biometano a partir de rellenos sanitarios e incorporarlo en la red de gas natural, lo que ampliaría la cartera de energías limpias para la región.
“Ya tenemos al grupo inversionista, la tecnología definida y dos propuestas de ubicación: Victoria, para impulsar su desarrollo industrial, y Altamira, que ofrece ventajas logísticas para la exportación”, afirmó.
De acuerdo con las proyecciones, la planta tendría capacidad diaria de más de 260 mil litros de bioetanol y 130 mil litros de bioturbosina, con un rendimiento del 50 por ciento. El impacto no sería menor: mejoraría los precios del grano y daría un nuevo valor agregado a los productores agrícolas tamaulipecos.






