Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Mario Gómez Monroy, exsecretario de Educación de Tamaulipas fue sentenciado a 19 años de prisión por peculado y ejercicio ilícito del servicio público, tras desviar más de 8.2 millones de pesos mediante un convenio irregular con la aseguradora MetLife durante la pasada administración panista.
La resolución judicial establece cuatro años de cárcel por uso ilícito de atribuciones y 15 por peculado, además de una reparación del daño por 8 millones 285 mil 878 pesos con 87 centavos. A ello se suma una multa de 52 mil pesos y la inhabilitación para ocupar cargos públicos durante cuatro años y seis meses, según la causa penal 258/2023.
La jueza unitaria de enjuiciamiento, Martha Patricia Rodríguez Salinas, dictó la sentencia en la Sala “H” del Tribunal de Enjuiciamiento Unitario de la Primera Región Judicial. El caso se remonta a enero de 2018, cuando Gómez Monroy —entonces subsecretario de Administración— firmó un convenio sin facultades legales, redirigiendo recursos a cuentas de la Secretaría de Educación en lugar de la Secretaría de Finanzas.
De acuerdo con la Fiscalía, los fondos desviados fueron utilizados para cubrir pagos a proveedores sin justificación y para beneficios personales, incluidos los del propio funcionario. La investigación también lo vinculó como parte del círculo cercano de Cabeza de Vaca y del senador José Ramón Gómez Leal.
El exsecretario fue vinculado a proceso en septiembre de 2023, y el pasado 22 de agosto se le dictó fallo condenatorio. La pena de 19 años no contempla libertad condicional. Aunque el Ministerio Público solicitó hasta 26 años de prisión, la jueza consideró atenuantes relacionados con su estado de salud.
Se trata de la primera condena penal por corrupción en el sector educativo durante el sexenio panista. La Fiscalía Anticorrupción mantiene abiertas otras investigaciones sobre desvío de recursos en la misma dependencia.
La defensa de Gómez Monroy argumentó que el manejo de los seguros en la Secretaría de Educación tenía 50 años de práctica institucional y pidió desechar las acusaciones, mientras que la Fiscalía insistió en una condena ejemplar de 20 años.
El exfuncionario escuchó su sentencia vía Zoom, portando cubrebocas y camisa clara. No pronunció palabra alguna tras conocer el fallo que lo envía casi dos décadas a prisión.






