Ciudad Victoria, Tamaulipas.– En quince años, cerca de cinco mil ranchos en Tamaulipas han cerrado, afectados por inseguridad, sequías y mercados de exportación colapsados.
El subsecretario de Desarrollo Pecuario, Cuauhtémoc Amaya García, estimó que alrededor del 30 por ciento de las Unidades de Producción Pecuaria Sostenible han dejado de operar.
La última década golpeó con fuerza: al menos cuatro mil productores abandonaron la ganadería, principalmente por sequías, inseguridad y crisis económicas regionales.
Las zonas más impactadas son la frontera chica, municipios como Mier, Camargo y Reynosa, además de regiones del centro y sur.
Tamaulipas llegó a tener más de 20 mil ranchos; hoy apenas quedan entre 15 y 16 mil activos, con 650 mil bovinos.
Amaya aclaró que la cifra exacta se conocerá hasta que concluya la integración del Banco Central de Información (BCI).
Este sistema federal homologa datos de pruebas de tuberculosis bovina, permitiendo conocer con precisión el número de ranchos y ganado existente.
Actualmente, el proceso de homologación alcanza el 40 por ciento de avance, y se proyecta concluirlo en el transcurso de 2026.
El subsecretario estimó que al finalizar el conteo, Tamaulipas rondará entre 650 y 700 mil cabezas de ganado bovino.
Del millón 400 mil animales existentes en su mejor momento, se perdió cerca del 30 por ciento por ventas forzadas.
Los ganaderos vendieron sus hatos al mercado nacional e internacional antes de abandonar la actividad, presionados por la crisis prolongada.
Amaya recordó que entre 2012 y 2014 el robo de ganado agravó la sequía, reduciendo aún más el inventario estatal.
La falta de apoyos federales, sumada a ocho años de sequía continua, dejó en quiebra a miles de productores tamaulipecos.
El balance definitivo sobre ranchos activos, productores vigentes y cabezas de ganado se tendrá en 2026, cuando concluya la recopilación estatal.






