Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El obispo de la Diócesis de Victoria, Óscar Efraín Tamez Villarreal, atribuyó los recientes episodios de violencia en planteles de nivel medio superior a la pérdida de valores familiares y al crecimiento de jóvenes en hogares desintegrados.
Tras los casos registrados en distintos bachilleratos, incluida la agresión contra el director del CETIS 78, el prelado advirtió que la raíz del problema está en la normalización de la violencia desde el hogar y la falta de autoridad en las aulas.
Tamez Villarreal sostuvo que la educación en valores es la herramienta más poderosa para revertir este fenómeno, pues los principios éticos se forman primero en casa.
“El corazón de los jóvenes se moldea en el hogar, y si ahí hay violencia, drogas o alcohol, inevitablemente se reflejará en la escuela”, subrayó.
El obispo alertó que muchos adolescentes crecen en ambientes donde se glorifica el narcotráfico, se promueve el consumo de sustancias y se difunden expresiones culturales que exaltan la violencia.
“Si existe resentimiento acumulado en casa, cualquier situación puede detonar reacciones agresivas dentro y fuera de las aulas”, advirtió el líder religioso.
Llamó a atender el problema con una estrategia integral que involucre a la familia, la escuela, las instituciones, la sociedad y también a la Iglesia.
“Aplicar castigos más severos no resolverá nada. Es indispensable reconstruir el tejido social desde el hogar y fomentar el respeto”, expresó.
Finalmente, Tamez Villarreal reconoció que la Iglesia tiene la responsabilidad de acompañar espiritualmente a los jóvenes, formar conciencia y promover una cultura de paz en la comunidad.






