Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La reciente reforma a la Ley de Amparo representa un retroceso histórico que debilita derechos fundamentales y beneficia al poder, advirtió la diputada local Mercedes del Carmen Guillén Vicente.
La legisladora priista denunció que la nueva legislación incluye disposiciones inconstitucionales y autoritarias, como la aplicación retroactiva, lo que constituye una violación directa al principio de legalidad.
“La reforma deja en evidencia que se busca proteger a la autoridad antes que al ciudadano, transformando el amparo en un instrumento de control”, sentenció Guillén Vicente.
Explicó que el artículo 14 aprobado en San Lázaro regresa la retroactividad a juicios en curso, afectando más de 200 mil suspensiones relacionadas con créditos fiscales, lo que representa miles de millones de pesos.
Recordó que el juicio de amparo ha sido la herramienta jurídica más importante para proteger derechos humanos durante casi un siglo, pero ahora se utiliza para perseguir contribuyentes.
“Con las nuevas reglas, incluso quienes aún no tienen una resolución definitiva podrán ser obligados a pagar, deban o no deban”, alertó.
Advirtió que la reforma desvirtúa por completo la esencia del amparo, cuyo objetivo era proteger a los ciudadanos de abusos del poder, no blindar a las autoridades.
“Hoy vemos cómo se instrumentaliza la ley para fines recaudatorios, sin importar el impacto social ni los principios constitucionales”, agregó.
Guillén Vicente concluyó que esta reforma abre la puerta a arbitrariedades y abusos del Estado, dejando a los mexicanos en total desprotección jurídica.






