Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La salud mental en Tamaulipas atraviesa un déficit preocupante de psicólogos, sobre todo dentro del sector educativo donde aumentan conductas juveniles violentas.
El diputado Víctor González Fuentes afirmó que la salud mental debe asumirse como política pública, pues hoy su desempeño puede medirse objetivamente.
Reconoció que la pandemia profundizó los trastornos emocionales y advirtió que, pese a existir legislación estatal, los programas necesitan presupuesto y personal capacitado.
Indicó que las UNEM Nueva Vida y la Casa de Salud Mental operan actualmente, aunque el estado requiere al menos diez instalaciones adicionales similares.
El legislador respaldó la propuesta educativa que busca incorporar psicólogos en cada escuela, más allá de orientadores o trabajadores sociales existentes.
Subrayó que menores con autismo, TDAH y otros diagnósticos requieren especialistas, pero muchos psicólogos continúan asignados a tareas ajenas a su preparación profesional.
Afirmó que impulsará una partida presupuestal para 2026 destinada a contratar psicólogos en escuelas, centros comunitarios y espacios de atención temprana.
Concluyó que, aunque los recursos son limitados, la salud mental debe considerarse prioritaria, y desde el Congreso insistirá en convertirla en compromiso estatal.






