Ciudad Victoria.– La ANPEC alertó que El Buen Fin incentiva compras impulsivas basadas en endeudamiento excesivo que termina afectando gravemente a los hogares y a los pequeños comercios.
Aunque este programa de ofertas surgido hace quince años busca reactivar la economía nacional, muchas promociones resultan engañosas porque incluyen productos obsoletos con rebajas artificialmente infladas.
Cuauhtémoc Rivera recordó que El Buen Fin nació en 2011 como réplica mexicana del “Black Friday”, celebrando este año quince ediciones consecutivas.
El dirigente explicó que pese al respaldo gubernamental mediante anticipos de aguinaldo y facilidades fiscales, persisten prácticas comerciales que generan confianza falsa entre consumidores.
La organización denunció que varias ofertas fomentan compras impulsivas mediante descuentos aparentes, ventas con financiamiento oculto y mercancía electrónica con garantías frecuentemente incumplidas.
ANPEC advirtió también que muchos comercios presentan inventario insuficiente, provocando retrasos prolongados en las entregas y frustración generalizada entre los compradores.
Rivera señaló que estas irregularidades se repiten cada año, alentadas por publicidad que incentiva gastar sin considerar la verdadera capacidad económica familiar.
La situación, agregó, empeora con la reducción de remesas, ingreso esencial para millones de hogares que hoy enfrentan mayor vulnerabilidad financiera.
El líder de ANPEC sostuvo que estas deudas detonadas durante El Buen Fin incrementan la “cuesta de enero”, complicada por pagos acumulados y menores ingresos.
Finalmente, Rivera afirmó que nuevos impuestos como el IEPS a bebidas azucaradas y tabaco disminuyen el poder adquisitivo, mientras grandes cadenas reportan cifras récord que ocultan una realidad económica mucho más crítica.






