Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Con miras a imponer sucesor afín, el dirigente magisterial Arnulfo Rodríguez Treviño maniobra para prolongar su control sindical mediante presiones políticas, acuerdos opacos y chantajes.
Aunque su periodo concluye en septiembre, persiste inconformidad docente y de padres, mientras intenta heredar la dirigencia a Ulises Ruiz o Mariano Lara.
Miguel Ángel Tovar Tapia afirmó que la gestión sindical ha sido dañina, caracterizada por presiones, abandono del magisterio y ausencia de defensa efectiva.
Señaló que la prioridad del líder de la sección treinta nunca fue el gremio, sino conservar poder personal y relaciones políticas convenientes propias.
Advirtió que busca prolongarse para asegurar blindaje político y evadir responsabilidades, comparándolo con prácticas de control similares a liderazgos cuestionados dentro del sindicato.
De no garantizar triunfo de sus delfines, dijo, intentará mantenerse; Ulises Ruiz arrastra cuestionamientos, mientras Mariano Lara carga el mismo legado negativo heredado.
Recordó que el respaldo de jubilados tuvo costo para activos, tras avalar reforma al Ipsset que compromete pensiones y aumentó descuentos salariales futuros.






