Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Tras confirmarse el tercer caso de gusano barrenador en Tamaulipas, ganaderos activaron alertas sanitarias ante riesgos económicos que podrían frenar movilización y comercialización pecuaria.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas, José Guerrero Gamboa, recordó que el estado permaneció más de treinta años libre de la plaga.
La reaparición del parásito genera incertidumbre entre productores grandes y pequeños, al tratarse de una amenaza con impacto sanitario y financiero generalizado.
Guerrero Gamboa subrayó que los ganaderos están enfrentando la plaga con recursos propios, invirtiendo en tratamientos e insumos para proteger al hato.
Recordó que esta semana la Unión Ganadera distribuye insumos a pequeños y medianos productores, priorizando atención inmediata a becerros recién nacidos.
Tras la visita del titular de Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, se reforzará capacitación, vigilancia y campañas informativas dirigidas a productores y población rural.
El líder pecuario explicó que se incrementará el personal operativo, con 170 técnicos federales para reforzar volantas, visitas a ranchos y recorridos sanitarios.
Dijo que estos trabajos se concentrarán entre el sur de Tamaulipas y el norte de Veracruz, con apoyo de personal local ya desplegado.
También anunció el aumento en la liberación de mosca estéril con respaldo del Centro de Dispersión ubicado en Altamira.
Guerrero Gamboa destacó que la federación no cerrará la comercialización del ganado tamaulipeco, lo que brinda certidumbre al sector productivo.
Advirtió que el gusano barrenador representa un riesgo severo, ya que tratamientos, medicamentos y cuidados corren totalmente a cargo del productor.
En casos de infestación, los costos por animal pueden oscilar entre 10 y 50 mil pesos, impacto difícil de absorber para pequeños y medianos ganaderos.






