Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Durante la primera sesión de apertura del periodo ordinario, los grupos parlamentarios fijaron posturas contrastantes, con llamados al consenso, pero también advertencias severas sobre retrocesos democráticos y abusos legislativos recientes.
Desde el PRI, la diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente delineó una agenda social dura, centrada en cuidados, infancia, salud mental, derechos humanos, riesgos públicos y regulación ética de la inteligencia artificial.
Guillén, advirtió que gobernar sin prevención, sin reglas claras y sin límites tecnológicos profundiza desigualdades, y alertó sobre reformas que silencian minorías y normalizan decisiones automáticas sin responsabilidad estatal.
El Partido del Trabajo, encabezado por Elifa Gómez Lozano, llamó a legislar con firmeza social, rechazó que se esté dando simulaciones políticas y exigió leyes útiles que respondan al hartazgo ciudadano.
Movimiento Ciudadano, a través de Mayra Benavides Villafranca, ofreció una postura técnica y crítica, apostando por consensos, legalidad institucional y reformas sin alianzas automáticas ni acuerdos inamovibles.
La oposición endureció el tono con el PAN. Ma. del Rosario González Flores denunció atropellos legislativos, contrarreformas electorales, recortes, opacidad y decisiones exprés que vulneran autonomías y derechos ciudadanos.
González Flores acusó fallas graves en salud, agua, seguridad y ganadería, advirtiendo que la eficacia legislativa pierde legitimidad cuando se construye desde el abuso de mayorías.
Morena, por voz de Gabriela Regalado, defendió su agenda de transformación, austeridad republicana, combate a la corrupción y fortalecimiento democrático, convocando a consensos bajo el mandato popular.
El arranque del periodo dejó claro que el Congreso transitará entre llamados al diálogo y choques políticos, con una oposición decidida a confrontar reformas que considere regresivas.






