Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El presidente de la Canaco Reynosa, Gildardo López Hinojosa, alertó que el crimen organizado diversificó operaciones, controlando proveeduría y distribución de productos básicos, impactando precios y abasto.
Señaló que la extorsión permanece como amenaza central para comercios, por lo que pidió aplicar con rigor las sanciones previstas en la nueva legislación para proteger negocios formales.
Explicó que en distintas regiones del país, incluido Tamaulipas, grupos criminales dominan cadenas de suministro, imponiendo condiciones que afectan operación, costos y viabilidad de empresas locales.
Advirtió que prácticas irregulares alcanzan múltiples giros comerciales, generando incertidumbre entre afiliados, debilitando la confianza empresarial y complicando la planeación financiera de pequeños y medianos establecimientos.
Indicó que comerciantes son forzados a comprar exclusivamente a proveedores ligados al crimen, quienes monopolizan productos, fijan precios y utilizan esquemas de crédito para consolidar control.
“Cuando limitan opciones y te ofrecen facilidades, caes en extorsión; la recomendación es no abrir la puerta ni establecer relación con esos proveedores”, enfatizó López Hinojosa.
Precisó que ya no se trata solo de violencia directa o cobro de piso, sino de exigir compras obligadas, incluso a la informalidad y a entidades paraestatales.
Datos de Canaco Reynosa revelan que durante 2024 y 2025 cerraron cerca de 200 negocios; entre 30 y 40 vinculados a inseguridad o presiones externas.
El dirigente concluyó que el fenómeno se agrava en zonas con escasez o control territorial criminal, afectando estados como Guerrero, Michoacán, Estado de México, Veracruz, Tamaulipas y Zacatecas.






