Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El sector restaurantero de la zona centro de Tamaulipas impulsa la instalación obligatoria de trampas de grasa como medida preventiva para evitar daños al sistema de drenaje y reducir impactos ambientales.
El presidente de la CANIRAC en la región, Jesús Arnoldo Gómez González, informó que la Cámara promueve entre sus afiliados el cumplimiento estricto de esta disposición para contener la contaminación generada en cocinas.
Explicó que el gremio mantiene un compromiso permanente con la protección del medio ambiente, implementando acciones dirigidas a disminuir descargas contaminantes en alcantarillas y espacios públicos.
“El cuidado ambiental es una prioridad constante. Buscamos que los establecimientos utilicen insumos que no generen afectaciones posteriores en drenajes y que salvaguarden la salud de trabajadores y comensales”, puntualizó.
Entre las principales medidas adoptadas se encuentra la colocación de trampas de grasa en áreas de preparación, el uso de productos biodegradables y la realización de inspecciones periódicas.
Estas supervisiones se llevan a cabo tanto de manera interna como en coordinación con dependencias como la Comapa y la COEPRIS, a fin de garantizar el cumplimiento de la normatividad sanitaria.
“Nos sumamos a los procesos de revisión y monitoreo para asegurar que nuestras instalaciones operen bajo los lineamientos establecidos por la autoridad”, afirmó el dirigente empresarial.
Actualmente, la CANIRAC en la zona centro agrupa entre 170 y 200 socios, quienes en su mayoría cumplen con las disposiciones ambientales vigentes.
Gómez González reconoció que existen casos aislados de omisión, pero aseguró que se atienden de inmediato mediante asesoría técnica y adecuaciones en las instalaciones para evitar riesgos mayores.
Advirtió que las grasas y residuos alimenticios representan una de las principales causas de obstrucciones en la red de drenaje, lo que puede derivar en daños estructurales y fugas de aguas residuales.
Por ello, subrayó que los establecimientos dedicados a la preparación de alimentos tienen la responsabilidad de instalar trampas de grasa, diseñadas para retener aceites antes de que ingresen al sistema de alcantarillado.
Finalmente, destacó que la coordinación con autoridades sanitarias y organismos operadores del agua se mantiene a través de convenios de colaboración que fortalecen la corresponsabilidad ambiental.
“Es un esquema de cooperación mutua donde todos aportamos para proteger la infraestructura y el entorno urbano, en beneficio directo de la ciudad”, concluyó.






