Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Diez clínicas privadas fueron clausuradas por la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios tras detectar irregularidades en su operación, lo que detonó un operativo intensivo de supervisión en hospitales y centros médicos de la frontera.
El titular de COEPRIS, Mario Rebolledo Urcádiz, confirmó que tres de los establecimientos se ubican en Matamoros, relacionados con los casos de meningitis registrados en 2023, mientras que el resto corresponde a Reynosa.
En el caso de Reynosa, explicó que las clausuras son temporales debido a que los establecimientos no cumplen con los requisitos establecidos por la COFEPRIS, aunque se encuentran en proceso de regularización.
Rebolledo reconoció que desde el año pasado se implementó un programa de revisión exhaustiva en clínicas privadas, particularmente en la frontera, por tratarse de una zona estratégica para el turismo médico.
“El contexto geográfico y el flujo constante de pacientes internacionales elevan los riesgos sanitarios, por eso reforzamos la vigilancia”, señaló el funcionario estatal.
Actualmente, Tamaulipas cuenta con 213 hospitales, de los cuales 165 son privados y 48 públicos. Tan solo en Reynosa existen 40 unidades médicas registradas, en Matamoros 20 y en Nuevo Laredo otras 20.
También operan hospitales en municipios como Valle Hermoso, Río Bravo y Miguel Alemán, lo que amplía el universo de supervisión sanitaria en la franja fronteriza.
En los últimos seis meses fueron inspeccionadas 47 clínicas privadas en Reynosa y la totalidad de las existentes en Matamoros, donde se identificaron inconsistencias que derivaron en suspensiones.
Las irregularidades detectadas incluyeron fallas en procesos estéticos, deficiencias en infraestructura y omisiones en el cumplimiento de lineamientos técnicos para el funcionamiento seguro de quirófanos.
Las revisiones abarcaron la verificación de licencias sanitarias, permisos de construcción, condiciones de centrales de equipo, rutas internas y protocolos para el traslado adecuado de personal médico y pacientes.
Rebolledo subrayó que ningún establecimiento puede operar sin contar primero con el permiso sanitario de construcción avalado por la COFEPRIS, requisito indispensable para obtener la licencia sanitaria definitiva.
“Las autoridades federales revisan minuciosamente que las clínicas tengan vías adecuadas para el personal médico, quirófanos funcionales y condiciones seguras para los pacientes”, puntualizó.
El operativo continuará en los próximos meses con el objetivo de garantizar que todas las unidades médicas privadas cumplan con la normatividad federal y ofrezcan servicios seguros a la población.






