Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El resurgimiento de casos de gusano barrenador en Tamaulipas tiene una causa identificada: la falta de desinfección en el ombligo de los becerros recién nacidos, una práctica que dejó de realizarse de manera sistemática.
El secretario de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, Antonio Varela Flores, advirtió que el descuido en la atención inmediata del ternero abre la puerta a infecciones que favorecen la presencia de la plaga.
Recordó que durante las décadas de los ochenta y noventa era habitual apartar a la vaca al momento del parto y atender de inmediato al becerro, incluyendo la curación del ombligo como medida preventiva básica.
Sin embargo, con el paso de los años esa práctica fue abandonada por numerosos productores, situación que, según el funcionario, ha contribuido directamente al brote reciente del gusano barrenador en el país.
Explicó que el ombligo del recién nacido es una zona altamente vulnerable y se estima que hasta el 30 por ciento de las enfermedades en terneros están relacionadas con infecciones en esa área.
Aunque la mayoría de los animales logra sobrevivir, las infecciones reducen su ganancia de peso durante los primeros tres meses de vida, afectando la productividad del hato ganadero.
Actualmente se mantienen activos dos casos en los municipios de Ciudad Mante y Aldama, con un acumulado de 27 registros detectados, de los cuales 23 ya fueron declarados inactivos.
El municipio de González, que había concentrado varios reportes, quedó libre de incidencia, reflejando que la aplicación de medidas sanitarias oportunas permite contener la propagación del parásito.
Varela Flores insistió en que la solución es sencilla: limpiar y desinfectar la herida umbilical al momento del nacimiento para cerrar la puerta de entrada a larvas y bacterias.
“El control depende en gran medida de la responsabilidad del productor; si se retoma esta práctica básica, la incidencia disminuirá de forma considerable”, subrayó el funcionario estatal.





