Tras la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, una oleada de contenidos falsos inundó redes sociales, amplificando la percepción de caos más allá de los hechos confirmados.
Si bien se registraron bloqueos, incendios y ataques en distintos puntos del país como reacción al operativo federal, en internet circularon versiones que exageraban la magnitud de los disturbios.
Entre los contenidos desmentidos destacaron supuestas tomas del aeropuerto de Guadalajara, aeronaves incendiadas en pista y columnas de humo en templos y edificios de Puerto Vallarta, imágenes que resultaron falsas pese a su amplia difusión.
Especialistas señalan que la propagación acelerada de estas versiones no solo provino de usuarios comunes, sino también de cuentas presuntamente vinculadas a estructuras criminales interesadas en proyectar mayor capacidad operativa.
Jane Esberg, académica de la Universidad de Pensilvania, advirtió que este tipo de campañas busca instalar la narrativa de que el Estado perdió control territorial, dificultando dimensionar con precisión el alcance real de la violencia.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que autoridades han identificado diversas cuentas bajo análisis para determinar posibles vínculos con organizaciones delictivas.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció la circulación masiva de información falsa y aseguró que el gobierno trabaja en su verificación y desmentido oportuno.
Expertos advierten que la combinación de inteligencia artificial y el fenómeno de los llamados “narcoinfluencers” ha sofisticado la propaganda criminal, permitiendo fabricar contenidos más elaborados y emocionalmente impactantes.
Estos perfiles digitales, con miles de seguidores, glorifican actividades ilícitas y funcionan como amplificadores de mensajes que moldean la percepción pública en contextos de crisis.
Investigadores subrayan que en un entorno donde la cobertura periodística enfrenta limitaciones por razones de seguridad, la desinformación encuentra terreno fértil para expandirse sin contraste inmediato.
Analistas coinciden en que, aunque el operativo representó un golpe significativo al crimen organizado, la narrativa digital logró desplazar el foco hacia el caos, evidenciando que la batalla también se libra en el terreno informativo.






