Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El Congreso de Tamaulipas aprobó tipificar como delito el abandono de mujeres embarazadas o personas gestantes, estableciendo sanciones que van de uno a cinco años de prisión.
La reforma incorpora el artículo 365 Bis al Código Penal estatal mediante la adición del Capítulo VIII Bis, con el propósito de cerrar un vacío legal que dejaba sin castigo esta conducta.
El nuevo tipo penal sancionará a quien, teniendo conocimiento del embarazo y capacidad económica para apoyar, decida desvincularse y dejar en situación de vulnerabilidad a la mujer o persona gestante.
De acuerdo con el dictamen avalado por el Pleno, las sanciones incluyen penas de prisión de uno a cinco años, además de multas que van de 150 a 500 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización.
La legislación establece un agravante cuando el abandono provoque afectaciones a la salud de la mujer embarazada o persona gestante, lo que permitirá incrementar la pena hasta en una tercera parte.
En los escenarios más graves, cuando la conducta derive en la muerte de la mujer, de la persona gestante o del producto, la sanción podrá aumentar hasta en la mitad de su mínimo y máximo.
El dictamen destaca que esta reforma busca fortalecer la protección jurídica durante el embarazo, reconociendo la condición de vulnerabilidad que enfrentan muchas mujeres ante la ausencia de apoyo del progenitor.
Asimismo, se establece que la sanción aplicará únicamente cuando el responsable tenga recursos económicos suficientes para brindar respaldo, evitando castigar a quienes carezcan de posibilidades materiales.
Durante el análisis legislativo se subrayó que el abandono durante el embarazo constituye una forma de violencia económica y estructural con consecuencias directas en la salud física y emocional.
La propuesta recibió opiniones favorables de la Fiscalía General de Justicia del Estado y del Poder Judicial, al considerar que fortalece el marco legal de protección a los derechos humanos.
Como parte de los ajustes finales al dictamen, se incorporó el término “persona gestante”, ampliando la cobertura jurídica bajo criterios de inclusión y evitando posibles vacíos normativos.
Con esta reforma, Tamaulipas se suma a las entidades que han comenzado a legislar sobre esta conducta, estableciendo que la paternidad también implica responsabilidades legales desde el momento en que se conoce el embarazo.






