Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En Tamaulipas, las muertes provocadas por infartos han registrado una reducción significativa en los últimos tres años; sin embargo, las enfermedades cardíacas continúan siendo una de las principales causas de fallecimiento.
Autoridades sanitarias estatales revelaron que la mortalidad por infarto se ha reducido hasta en un 50 por ciento, resultado de mejoras en la detección temprana, tratamientos especializados y mayor conocimiento social sobre los síntomas.
El director de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional, Gabriel de la Garza Garza, explicó que los avances médicos y la reacción oportuna de los pacientes han permitido mejorar la atención de emergencias cardiovasculares.
Entre las estrategias aplicadas destaca el Código Infarto, así como el uso de terapias fibrinolíticas en hospitales y la operación de dos salas de hemodinamia para procedimientos especializados.
Estas unidades permiten realizar cateterismos, colocación de marcapasos, desfibriladores y angioplastias, intervenciones que se realizan sin costo para los pacientes dentro del sistema público de salud estatal.
El protocolo Código Infarto es un sistema de respuesta inmediata coordinado por la Secretaría de Salud y el IMSS que busca reducir el tiempo de diagnóstico y tratamiento ante un evento cardíaco.
A través de esta estrategia, los pacientes con síntomas de infarto pueden ser diagnosticados en aproximadamente 10 minutos y recibir tratamiento especializado en un intervalo de 30 a 90 minutos.
El programa utiliza herramientas tecnológicas como la aplicación móvil Código Infarto y el Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM), lo que permite coordinar la atención hospitalaria con mayor rapidez.
A pesar de los avances, el funcionario advirtió que la enfermedad isquémica del corazón sigue siendo la principal causa de muerte en Tamaulipas, con una tasa de 115 defunciones por cada 100 mil habitantes.
Esta cifra se mantiene por encima del promedio nacional, lo que confirma que las enfermedades cardiovasculares continúan representando uno de los mayores desafíos de salud pública en la entidad.
De la Garza Garza subrayó que los infartos suelen estar asociados a padecimientos crónicos como hipertensión, diabetes, obesidad y enfermedad renal, factores que elevan el riesgo cardiovascular.
Finalmente, señaló que el principal reto del sistema de salud es fortalecer la prevención y el autocuidado, ya que detectar los síntomas a tiempo puede marcar la diferencia entre salvar o perder una vida.






