Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Al menos 200 migrantes permanecen actualmente asentados en ciudades fronterizas del estado, principalmente de origen venezolano y haitiano, reveló el director del Instituto Tamaulipeco del Migrante, Juan José Rodríguez Alvarado.
El funcionario explicó que estos grupos han decidido permanecer en Tamaulipas mientras avanzan sus trámites de refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, organismo responsable de resolver su situación migratoria en el país.
Rodríguez Alvarado, detalló que entre la población migrante asentada en la frontera se encuentran cerca de 100 menores que ya fueron integrados al sistema educativo estatal para continuar con su formación académica.
Indicó que el gobierno estatal trabaja para que estos niños también puedan acceder a programas sociales, incluyendo becas del Bienestar, sin importar su nacionalidad o condición migratoria.
El director del instituto destacó que, paralelamente, se ha avanzado en la regularización de menores binacionales, particularmente hijos de familias tamaulipecas que regresaron desde Estados Unidos.
Hasta el momento, explicó, más de dos mil niñas y niños han obtenido la doble nacionalidad mexicana y estadounidense, lo que les permite acceder a derechos educativos y programas sociales en el estado.
Entre los apoyos gestionados se encuentra la incorporación de estos menores al programa de becas educativas Rita Cetina, lo que facilita su integración al sistema escolar mexicano.
El funcionario subrayó que la política migratoria estatal no se limita a atender a quienes transitan por el territorio, sino también a quienes deciden establecerse en la entidad.
En ese contexto, señaló que un número importante de personas que hoy viven en Tamaulipas son connacionales repatriados desde Estados Unidos que optaron por quedarse en la frontera.
Respecto al debate sobre posibles investigaciones en Estados Unidos sobre el uso de remesas, Rodríguez Alvarado, consideró poco viable que estos recursos puedan utilizarse para operaciones ilícitas.
Explicó que los envíos de dinero cuentan con límites establecidos, ya que cada operación tiene un tope de hasta 2,500 dólares diarios, lo que dificulta su uso para esquemas de lavado de dinero.
Además, recordó que las remesas están registradas dentro del sistema financiero y son monitoreadas por el Banco de México, lo que permite dar seguimiento a los montos transferidos.
A ello se suma la supervisión que realizan autoridades financieras estadounidenses, lo que refuerza los mecanismos de control sobre estos flujos de recursos.
Rodríguez Alvarado, señaló que, en promedio, los envíos que llegan a Tamaulipas rondan entre 400 y 500 dólares por transferencia, montos destinados principalmente al sustento familiar.
Indicó que cerca de 225 mil familias tamaulipecas reciben remesas, con un ingreso promedio anual cercano a los cinco mil dólares por hogar.
El funcionario reconoció que actualmente se observa una ligera caída en los envíos de dinero, aunque descartó que exista evidencia de que estos recursos se utilicen para actividades ilícitas.
Finalmente, destacó que el instituto impulsa un programa de bancarización en coordinación con Financiera para el Bienestar, mediante el cual casi dos mil migrantes ya pueden enviar dinero con menores comisiones.






