El rey de España, Felipe VI, reconoció públicamente que durante la conquista de América se cometieron abusos por parte de los conquistadores españoles, y subrayó la necesidad de aprender de ese episodio histórico.
Las declaraciones del monarca se produjeron durante su visita a la exposición “La Mitad del Mundo. La Mujer en el México Indígena”, instalada en el Museo Arqueológico Nacional.
Durante un diálogo informal con el embajador mexicano en España, Quirino Ordaz, el rey reflexionó sobre las implicaciones éticas e históricas del proceso de conquista.
Felipe VI señaló que la historia debe analizarse con una mirada crítica, pues el ejercicio del poder ha estado acompañado de profundas controversias morales y debates éticos a lo largo del tiempo.
El monarca explicó que desde los primeros años de la colonización existieron intentos de regulación impulsados por la Corona española mediante normas como las Leyes de Indias.
No obstante, reconoció que en la práctica muchas de esas disposiciones no se cumplieron plenamente, lo que derivó en abusos y excesos cometidos contra los pueblos originarios.
El rey sostuvo que revisar el pasado permite comprender mejor los procesos históricos y construir una relación más profunda entre los países que comparten esa herencia cultural.
La exposición fue organizada de manera conjunta por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España y la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
En ese contexto, las palabras del monarca fueron interpretadas como un gesto de acercamiento hacia México, país que en años recientes ha solicitado a España una disculpa formal por los abusos de la conquista.
Felipe VI destacó además la relevancia cultural de la muestra, que reúne cerca de 250 piezas provenientes del México antiguo, muchas de las cuales nunca habían sido exhibidas fuera del país.
El monarca señaló que la identidad mexicana actual es resultado de múltiples culturas prehispánicas y del encuentro histórico con la civilización española.
Este gesto ocurre después de que el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, hiciera una reflexión similar al inaugurar la exposición en noviembre pasado.
En aquella ocasión, el canciller español reconoció que la historia compartida entre España y México contiene episodios de dolor e injusticia hacia los pueblos originarios.
El debate sobre una disculpa oficial se intensificó durante el gobierno del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.
La negativa del gobierno español a emitir una disculpa formal provocó tensiones diplomáticas que llevaron al mandatario mexicano a declarar una “pausa” en la relación bilateral.
Aunque la cooperación entre ambos países continuó en distintos ámbitos, el episodio reflejó el distanciamiento político entre las dos naciones.
Más recientemente, la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de no invitar al rey Felipe VI a su toma de posesión generó una nueva fricción diplomática.
En respuesta, el gobierno español decidió no enviar a ningún representante oficial a la ceremonia presidencial celebrada en México.






