Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La disminución en la permanencia de migrantes en la frontera de Tamaulipas ha provocado el desmantelamiento de al menos tres campamentos, evidenciando un cambio en la dinámica de movilidad.
Autoridades legislativas señalaron que cada vez más connacionales optan por regresar a sus lugares de origen, lo que ha dejado sin utilidad varios espacios de atención temporal instalados en la región.
Pese a ello, la situación migratoria continúa en constante evolución, obligando a las autoridades a mantener mecanismos de atención y control para garantizar condiciones seguras en el tránsito y retorno.
Uno de los casos más visibles es el campamento instalado en el Parque Cultural de Reynosa, donde la infraestructura fue reducida significativamente ante la baja ocupación registrada en los últimos meses.
Este espacio, habilitado en marzo de 2025 para recibir hasta cinco mil migrantes, no alcanzó la demanda proyectada, quedando actualmente solo una carpa con capacidad limitada para 750 personas.
La legisladora Eva Reyes González explicó que la mayoría de los migrantes no permanece en los refugios, prefiriendo abandonar la zona fronteriza de forma inmediata tras su deportación.
Indicó que, a diferencia de años anteriores, los connacionales ya no buscan quedarse en ciudades como Reynosa para intentar un nuevo cruce hacia Estados Unidos, modificando el comportamiento migratorio.
En ciudades como Matamoros y Nuevo Laredo, los centros de atención también registran baja utilización, reflejando una tendencia generalizada de retorno inmediato hacia sus comunidades de origen.
A pesar del contexto, no se han presentado denuncias formales por violaciones a derechos humanos, aunque se considera necesario reforzar la supervisión institucional en materia migratoria.
Se planteó la necesidad de solicitar informes al Instituto Nacional de Migración y convocar a autoridades federales para conocer a detalle la evolución del fenómeno en todo el estado.






