Ciudad Victoria.– A meses de su creación, el Tribunal de Disciplina Judicial de Tamaulipas acumula resoluciones preliminares, pero sigue sin emitir una sola sanción, manteniendo en suspenso su efectividad real.
El magistrado Jesús Manuel Castillo Quintanilla informó que el órgano ha generado cerca de 20 determinaciones, mismas que fueron turnadas a la Comisión de Sustanciación para su análisis formal.
Precisó que, pese a este avance procesal, ninguna de estas resoluciones ha derivado en fallos definitivos, lo que evidencia que los procedimientos aún se encuentran en etapas intermedias.
Detalló que la mayoría de los expedientes están relacionados con faltas administrativas, principalmente retrasos en los procesos judiciales o incumplimiento en la entrega de informes por parte de funcionarios.
Explicó que cada caso sigue un procedimiento en dos fases: primero es revisado por la Comisión de Investigación y, de existir elementos, se remite a la Comisión de Sustanciación.
“El proceso se encuentra en curso; aún no hay sanciones, porque debemos garantizar certeza jurídica tanto para los juzgadores como para la ciudadanía”, subrayó el magistrado.
Señaló que la dilación procesal es la irregularidad más recurrente y, en la mayoría de los casos, es considerada una falta no grave dentro del marco disciplinario vigente.
No obstante, advirtió que existen conductas de mayor gravedad que podrían derivar en sanciones severas, incluida la destitución de jueces, como omitir resoluciones clave en materia penal.
Aclaró que cualquier sanción deberá sustentarse en procedimientos sólidos, transparentes y apegados a derecho, evitando decisiones precipitadas que puedan ser impugnadas posteriormente.
El Tribunal de Disciplina busca convertirse en un instrumento efectivo para depurar prácticas indebidas y atender el rezago de quejas heredado del antiguo Consejo de la Judicatura.
Desde octubre de 2025, se han iniciado aproximadamente 200 investigaciones, lo que refleja la carga de trabajo acumulada, aunque solo una veintena ha avanzado a etapas formales.
Este desfase entre investigaciones abiertas y casos en sustanciación mantiene dudas sobre la capacidad del nuevo órgano para responder con rapidez a las exigencias de control interno.






