Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El gobierno estatal abrió una investigación sobre el parque fotovoltaico del Parque Bicentenario tras detectar fallas operativas y posibles irregularidades que habrían beneficiado a particulares sobre el interés público.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Energético, Walter Julián Ángel Jiménez, confirmó que la planta es objeto de revisión por inconsistencias en su funcionamiento y en el esquema bajo el que fue desarrollada.
El funcionario sostuvo que el proyecto pudo haberse concebido con fines comerciales, ya que actualmente no genera beneficios directos al sector público, sino que favorece a una empresa privada vinculada.
Recordó que la instalación fue inaugurada en 2016, cuenta con más de 10 mil paneles solares y una capacidad de 2.5 megawatts, aunque hoy opera por debajo de su potencial.
Advirtió que la planta no funciona al cien por ciento debido a la falta de mantenimiento, así como por la presencia de paneles dañados y la ausencia de equipos esenciales para su operación.
Entre las deficiencias detectadas se encuentran fallas en inversores, carencia de controladores y múltiples paneles fuera de servicio, lo que limita la generación de energía eléctrica en el sitio.
Ángel Jiménez señaló que, pese a la inversión pública realizada, la planta fue entregada a una empresa privada con sede en Ciudad de México, lo que calificó como una situación irregular.
Incluso, subrayó que la Secretaría de Desarrollo Energético no cuenta con expedientes completos del proyecto, lo que dificulta conocer con precisión los términos en los que fue autorizado.
No descartó la posible participación de exfuncionarios en el diseño o asignación del proyecto, aunque aclaró que se requiere una revisión más profunda para determinar responsabilidades.
Sobre el estatus legal, indicó que la información disponible es limitada, por lo que el gobierno ya estableció contacto con la empresa involucrada para obtener documentación clave.
Adelantó que se analizará el monto total de inversión, al considerar que, por su naturaleza, la planta debería operar plenamente bajo control estatal y generar beneficios directos para la población.






