Morena, PVEM y PT iniciaron pláticas para concretar la coalición electoral de 2027, en medio de tensiones por la decisión de los aliados de no aprobar la reforma electoral y de los petistas de no adelantar la revocación de mandato.
La negociación para concretar la coalición electoral que les permita competir juntos en 2027 por la renovación de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, seis mil diputados estatales y los regidores de mil 78 ayuntamientos arrancó el pasado 26 de marzo.
Aunque legalmente, las coaliciones partidistas se definen hasta el próximo año, días antes del inicio formal de las precampañas, la decisión del Consejo Nacional de Morena de adelantar al 22 de junio la definición de los 17 “coordinadores estatales de los comités de la Cuarta Transformación”, que se convertirán en sus candidatos a las gubernaturas, generó que el diálogo para comenzar a ponerse de acuerdo también se adelantara.
Sin embargo, según la información proporcionada por integrantes de los tres partidos, el diálogo no sólo está tenso por las votaciones diferenciadas que tuvieron PT y PVEM en el Congreso de la Unión, sino, también, por la decisión de Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, de advertir desde la mañana del pasado jueves que no respaldará ninguna coalición en la que alguno de sus aliados promuevan la candidatura de un familiar de actuales gobernantes, como el caso de San Luis Potosí, lo que de inmediato generó el diferendo público, porque ahí el Partido Verde irá solo a las urnas.
Casos como el del gobernador de Zacatecas, David Monreal, quien promueve a su excuñada, Verónica Díaz, como su sucesora y la insistencia de su hermano, Saúl Monreal, de que no le impidan su derecho constitucional a competir, también genera tensión entre los morenistas de la entidad.
De acuerdo con la información proporcionada, la posición del partido mayoritario es que tanto el PVEM como el PT tendrán que ajustarse a las reglas de Morena, es decir, tendrán que apegarse a sus estatutos en temas como no respaldar a familiares de actuales gobernantes y deberán aceptar los tiempos definidos por el Consejo Nacional.
Veto de Morena a “dinastías” fractura alianza oficialista
En medio de tensiones generadas por la decisión del PVEM y del PT de no aprobar la reforma electoral, y del PT de no adelantar la revocación de mandato, los tres partidos que conforman el oficialismo iniciaron el pasado 26 de marzo las pláticas para concretar la coalición electoral que les permita competir juntos por la renovación de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, seis mil diputados estatales y los regidores de mil 78 ayuntamientos.
De acuerdo con la información proporcionada por integrantes de los tres partidos, el diálogo no sólo está tenso por las votaciones diferenciadas que tuvieron PT y PVEM en el Congreso de la Unión, sino por la decisión de Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, de advertir desde la mañana de ese jueves que no respaldará ninguna coalición en la que alguno de sus aliados promueva la candidatura de un familiar de actuales gobernantes, como el caso de San Luis Potosí, lo que de inmediato generó el diferendo público, porque ahí el Partido Verde irá solo a las urnas. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.






