Ciudad Victoria.– La ausencia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en Tamaulipas no es casualidad: responde, según su representación, al control del llamado “charrismo sindical” que domina al magisterio local.
El representante de la CNTE, Alberto del Canto Hernández, afirmó que este modelo de control ha impedido la organización independiente de docentes en la entidad.
Señaló que, pese a que las demandas del movimiento buscan beneficios generales para el gremio, gran parte del magisterio, incluyendo el tamaulipeco, se mantiene al margen de las protestas nacionales.
Acusó que el “charrismo sindical” implica prácticas donde líderes sindicales privilegian acuerdos con autoridades y empleadores, afectando las condiciones laborales de los trabajadores del sector educativo.
Reconoció que establecer una estructura formal de la CNTE en Tamaulipas representa un desafío complejo, aunque dejó abierta la posibilidad de avanzar mediante vínculos con la dirigencia nacional.
Explicó que la resistencia del movimiento persiste a nivel nacional, aun cuando muchos docentes no dimensionan el impacto de reformas como la del ISSSTE en sus condiciones laborales.
Al ser cuestionado sobre la postura del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, aseguró que su cercanía con el gobierno limita su participación en movilizaciones.
Confirmó que mientras las protestas continúan en diversas entidades del país, en Tamaulipas las actividades escolares se desarrollan con normalidad bajo la estructura sindical predominante.
No obstante, insistió en que existe margen para que la CNTE logre presencia en el estado, a través de procesos de organización impulsados desde su dirección política.
Actualmente, el movimiento mantiene un paro nacional con suspensión de clases en varios estados, exigiendo la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de la reforma educativa de 2019 y mejoras salariales.






