Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La dinámica migratoria en Tamaulipas dio un giro marcado en 2026, con una reducción en Reynosa y Nuevo Laredo, mientras Matamoros concentra un incremento inédito de personas deportadas desde Estados Unidos.
Datos del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes evidencian un cambio en las rutas de repatriación. Nuevo Laredo cayó de 6,029 retornos en 2024 a apenas 758 en 2026.
En Reynosa se replicó la tendencia descendente, al pasar de 2,968 deportaciones en 2024 a 859 en 2026, confirmando un desplazamiento del flujo migratorio hacia otros puntos fronterizos.
El contraste se observa en Matamoros, que pasó de 3,505 deportaciones en 2024 a 13,841 en 2026, concentrando la mayor carga de retornos en la entidad.
En términos globales, Tamaulipas registró una caída en 2025 con 9,759 deportaciones, pero en 2026 repuntó a 15,458, reflejando un cambio abrupto en la operación migratoria.
Sin embargo, detrás de las cifras emerge una situación preocupante. Álvaro Arce Paz, presidente de la organización Derechos Humanos Internacional, denunció condiciones indignas en los procesos de repatriación.
Señaló que migrantes son trasladados durante horas sin acceso suficiente a agua, alimentos o atención médica, además de enfrentar separaciones familiares durante su detención en Estados Unidos.
Indicó que muchos connacionales llegan a territorio mexicano con signos de agotamiento extremo, deshidratación y afectaciones emocionales tras permanecer en centros migratorios.
Advirtió que las deportaciones nocturnas y sin información agravan la vulnerabilidad, al dejar a las personas en zonas con infraestructura limitada y escasa capacidad de atención inmediata.
El activista alertó que la concentración de retornos en Matamoros incrementa riesgos humanitarios, al saturar servicios y exponer a miles de migrantes a condiciones adversas.
Sostuvo que sin una coordinación efectiva entre autoridades de México y Estados Unidos, el aumento de deportaciones podría escalar hacia una crisis humanitaria en la frontera tamaulipeca.






