Ciudad Victoria, Tamaulipas.-En Ciudad Victoria, el titular de la Junta Local del Instituto Nacional Electoral, Sergio Bernal Rojas, advirtió que la reforma conocida como Plan B implicará revisiones internas de carácter técnico, operativo y financiero.
El funcionario señaló que, tras su aprobación en la Cámara de Diputados, el Instituto deberá evaluar los posibles efectos que esta reforma generará en la organización de los próximos procesos electorales.
Indicó que, en una primera estimación, se contempla un posible ajuste presupuestal que podría alcanzar hasta 4 mil millones de pesos para la elección del siguiente año.
Bernal Rojas explicó que el análisis detallado se realizará una vez que la reforma sea aterrizada en las entidades federativas, lo que permitirá dimensionar con mayor precisión sus implicaciones reales.
Subrayó que el proceso electoral no inicia en 2027, sino desde finales de este año, por lo que el Instituto deberá comenzar los trabajos preparatorios en el último cuatrimestre.
A cinco meses del arranque formal de los comicios intermedios, el INE deberá revisar su capacidad operativa, incluyendo infraestructura, recursos humanos y logística en sus juntas distritales.
El presidente del organismo electoral en Tamaulipas destacó que estos ajustes deberán alinearse con la estructura institucional, en coordinación con oficinas centrales y el Consejo General.
Añadió que el Consejo General, como máxima autoridad del INE, tendrá la responsabilidad de definir los lineamientos estratégicos una vez que se complete la integración de sus consejerías pendientes.
Posteriormente, la Junta General Ejecutiva será la encargada de traducir estas directrices en metas operativas, que deberán ejecutarse en los niveles delegacionales y subdelegacionales del Instituto.
Finalmente, Bernal Rojas sostuvo que el objetivo será garantizar la viabilidad del proceso electoral, pese a los ajustes derivados de la reforma, manteniendo la coordinación institucional en todo el país






