Ciudad Victoria, Tamaulipas .- El Instituto Electoral de Tamaulipas rechazó que existan beneficios discrecionales o sueldos fuera de la ley entre sus consejeros, en medio del debate nacional generado por las nuevas disposiciones en materia de austeridad.
El presidente del organismo, Juan José Ramos Charre, aseguró que ningún integrante del Consejo General recibe prestaciones extraordinarias ni ingresos que superen a los establecidos para altos cargos del país.
La postura surge tras la reforma al artículo 134 constitucional, incluida en el llamado Plan B, que prohíbe otorgar seguros privados, planes de retiro especiales y otros beneficios no contemplados en la ley.
Ramos Charre explicó que todas las percepciones del personal están reguladas por disposiciones legales, acuerdos institucionales y condiciones generales de trabajo, sin margen para decisiones discrecionales o beneficios fuera del marco normativo.
Precisó que las prestaciones vigentes forman parte del presupuesto anual que el Instituto presenta ante los poderes Ejecutivo y Legislativo, y que posteriormente son autorizadas por el Congreso del Estado.
Subrayó que estos conceptos se mantienen alineados con criterios de legalidad y transparencia, por lo que descartó cualquier práctica que contravenga los principios de austeridad establecidos en la reforma.
El consejero presidente afirmó que, actualmente, el Instituto no cuenta con esquemas de compensación que entren en conflicto con las nuevas restricciones aprobadas a nivel federal.
En cuanto a su remuneración, detalló que percibe un sueldo base de 46 mil 623 pesos, además de una gratificación de 80 mil pesos, lo que suma un total de 126 mil 623 pesos mensuales antes de impuestos.
Indicó que este mismo esquema salarial aplica para el resto de los consejeros electorales, bajo condiciones homologadas y previamente autorizadas en el presupuesto institucional.






