Ciudad Victoria, Tamaulipas.— Al menos 48 funcionarios del Instituto Nacional Electoral perciben ingresos superiores al de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, lo que obligará a realizar ajustes salariales conforme a la normatividad vigente.
El salario presidencial se ubica en 191 mil 846 pesos mensuales, parámetro que deberá respetarse en el organismo electoral, donde diversas áreas superan actualmente ese tope establecido en la legislación federal.
De acuerdo con autoridades internas, entre diez y doce áreas del instituto, incluidas consejerías, registran percepciones superiores, lo que representa una diferencia aproximada de 36.89 por ciento respecto al ingreso presidencial bruto mensual.
El consejero Jorge Montaño Ventura reconoció que la estructura salarial del organismo requiere ajustes, los cuales impactarán no solo a los 48 funcionarios señalados, sino a un total de 277 servidores públicos.
Estos cambios se implementarán mediante una reducción progresiva de percepciones en distintos niveles jerárquicos, desde consejeros hasta mandos medios, como parte de un reordenamiento interno en cadena dentro del instituto.
Sin embargo, el esquema contempla mantener estímulos económicos durante los procesos electorales, especialmente los bonos que se otorgan al personal operativo en juntas distritales y consejos locales del país.
Actualmente, el INE cuenta con cerca de 17 mil trabajadores permanentes, pero en periodos electorales la plantilla puede incrementarse hasta casi 50 mil personas, debido a la intensidad operativa que exige la organización de comicios.
Ante la imposibilidad financiera de cubrir horas extras, el instituto ha optado por compensaciones mediante bonos, considerando que durante elecciones el personal labora jornadas continuas, sin interrupciones, durante las 24 horas del día.
La legislación electoral establece que en procesos comiciales todos los días son hábiles, lo que obliga a mantener actividad constante, generando una carga laboral extraordinaria que se compensa con incentivos económicos específicos.
Con este ajuste, el INE busca alinearse a las disposiciones salariales federales sin afectar la operación electoral, en un contexto donde se prioriza la austeridad sin comprometer la organización de elecciones en el país.






