Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La industria maquiladora del norte de Tamaulipas enfrenta un escenario crítico por el impacto de los aranceles y la fragilidad en las cadenas de suministro vinculadas al mercado estadounidense.
El economista Jorge Alfredo Lera Mejía advirtió que los estados fronterizos resienten con mayor intensidad la desaceleración debido a su alta dependencia de las exportaciones manufactureras.
Sectores de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación comenzaron a registrar disminuciones en personal ocupado, mientras crece el riesgo de más cierres empresariales en las próximas semanas.
El especialista señaló que Matamoros se ha convertido en uno de los municipios más afectados por la pérdida de empleos dentro del sector maquilador del norte del país.
Detalló que una sola empresa reportó inicialmente la cancelación de cinco mil plazas laborales, aunque posteriormente otras compañías se sumaron a los recortes hasta acercarse a diez mil empleos perdidos.
Lera Mejía explicó que además de los aranceles impuestos por Estados Unidos, la falta de modernización en cadenas de proveeduría agravó el deterioro de la actividad industrial en la región fronteriza.
El académico sostuvo que, aunque las cifras nacionales muestran bajos niveles de desempleo, la realidad económica en la frontera es distinta por la dependencia directa del comercio exterior.
El subsecretario del Exterior de la Federación del Colegio Nacional de Economistas consideró que la inestabilidad laboral en el sector manufacturero podría mantenerse al menos durante el primer semestre del año.
A diferencia de Matamoros, explicó, Reynosa mantiene mayor dinamismo industrial gracias al comportamiento de la rama eléctrico-electrónica, donde empresas y sindicatos conservan una relación más estable.
Sin embargo, reconoció que incluso ese sector comenzó a resentir los efectos de la política arancelaria estadounidense, aunque con menor impacto que la industria automotriz instalada en la frontera.
El especialista advirtió que el panorama económico para el empleo formal en el norte de México continuará bajo presión mientras persistan las tensiones comerciales y la desaceleración industrial.






