Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La crisis ganadera golpea con fuerza al centro y sur de Tamaulipas, donde ranchos reportan pérdidas superiores al 50 por ciento en sus hatos por factores económicos y sanitarios.
El dirigente de la Unión Ganadera Regional, José Guerrero Gamboa, advirtió que el deterioro se ha extendido prácticamente a toda la entidad.
Explicó que la combinación de sequía prolongada, falta de financiamiento, restricciones para exportar ganado y el regreso del gusano barrenador ha debilitado severamente al sector pecuario.
Muchos productores, señaló, se han visto obligados a reducir drásticamente el número de animales debido a la imposibilidad de mantener costos de alimentación, sanidad y operación en los ranchos.
Guerrero Gamboa sostuvo que el problema dejó de ser temporal y se convirtió en una crisis estructural que amenaza la capacidad productiva de regiones tradicionalmente dedicadas a la ganadería.
Ante este escenario, planteó fortalecer programas de repoblación ganadera mediante reglas estrictas que obliguen a conservar becerros durante varios años antes de venderlos en el mercado.
La intención, explicó, es evitar que los apoyos terminen convirtiéndose en comercialización inmediata y garantizar que el ganado permanezca en reproducción dentro de los ranchos beneficiados.
Otro de los factores que mantiene bajo presión al sector es la incertidumbre en las exportaciones hacia Estados Unidos, mercado donde los productores obtienen mejores precios por sus animales.
Mientras un becerro puede alcanzar hasta mil 200 dólares en el mercado estadounidense, en territorio nacional apenas logra comercializarse entre 16 y 17 mil pesos.
El dirigente ganadero insistió en que la sequía agravó el problema, aunque aclaró que el desplome del hato responde también a rezagos financieros, restricciones comerciales y problemas sanitarios persistentes.






