Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Autoridades estatales revelaron que alrededor de nueve mil estudiantes tamaulipecos presentan diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista dentro del sistema educativo estatal.
La secretaria ejecutiva de SIPINNA, Ivette Salazar Márquez, informó que la cifra corresponde a alumnos desde nivel preescolar hasta secundaria registrados oficialmente por la Secretaría de Educación.
Sin embargo, reconoció que el número real podría ser considerablemente mayor, debido a que aún existen menores sin diagnóstico o sin integración formal dentro de estadísticas educativas oficiales.
La funcionaria señaló que actualmente persisten retos importantes en materia de detección temprana, inclusión educativa y acompañamiento especializado para estudiantes con condiciones neurodivergentes en Tamaulipas.
Destacó además la necesidad de fortalecer desde la infancia la participación social y el conocimiento de derechos entre niñas, niños y adolescentes dentro de sus comunidades escolares.
Explicó que SIPINNA impulsa espacios orientados al desarrollo de liderazgos infantiles y juveniles, promoviendo propuestas que posteriormente puedan traducirse en políticas públicas de inclusión y protección social.
Salazar Márquez subrayó que Tamaulipas cuenta actualmente con una legislación específica enfocada en la atención, protección e inclusión de personas con condición del espectro autista.
Indicó que dicha ley fue reformada recientemente para ampliar garantías relacionadas con acceso a la educación, servicios de salud y mecanismos de integración social para esta población vulnerable.
Asimismo, informó que se analiza incorporar maestros “sombra” en planteles educativos como parte de una estrategia enfocada en mejorar acompañamiento y aprendizaje de estudiantes con autismo.
La propuesta surgió a partir de una iniciativa promovida por el diputado local Alberto Moctezuma, quien planteó fortalecer esquemas de apoyo especializado dentro de las aulas tamaulipecas.
La titular de SIPINNA explicó que este modelo educativo permitiría ampliar condiciones de inclusión, permanencia escolar y adaptación académica para alumnos con autismo y otras neurodivergencias.






