Ciudad de México.– El gobierno mexicano iniciará este 27 de mayo las negociaciones formales con Estados Unidos para revisar el T-MEC, en medio de tensiones comerciales y diferencias arancelarias.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, confirmó que la primera ronda de conversaciones se desarrollará del 27 al 29 de mayo en territorio mexicano.
El funcionario reconoció que las discusiones serán complejas debido a la cantidad de temas estratégicos involucrados y a las diferencias comerciales acumuladas entre ambos países.
Tras concluir esta etapa, la delegación mexicana viajará a Washington para continuar una segunda ronda de encuentros, aunque las fechas todavía permanecen sin definirse oficialmente.
Ebrard sostuvo que la posición mexicana partirá de una idea central: fortalecer la competitividad regional frente al crecimiento económico y tecnológico de otras potencias globales.
Como ejemplo, mencionó la dependencia que México y Estados Unidos mantienen respecto a proveedores extranjeros en la industria farmacéutica, particularmente en ingredientes activos para medicamentos.
Planteó que parte de esa producción pueda trasladarse a territorio mexicano y estadounidense para disminuir vulnerabilidades estratégicas y generar nuevas inversiones multimillonarias en la región.
Otro de los temas prioritarios será la industria automotriz, donde México cuestiona las reglas de origen y los aranceles aplicados por Estados Unidos.
Ebrard criticó que fabricantes mexicanos enfrenten requisitos más estrictos mientras otros países exportadores compiten en condiciones distintas dentro del mercado estadounidense.
El secretario afirmó que, ante la reorganización comercial impulsada por la administración Trump, México buscará obtener condiciones más favorables aprovechando la integración económica bilateral.
Aunque aclaró que México no actuará con precipitación, advirtió que retrasar acuerdos podría generar incertidumbre económica y afectar inversiones en ambos lados de la frontera.
El funcionario anticipó además que las negociaciones no tendrán una resolución inmediata debido a la amplitud de temas contemplados dentro del tratado comercial regional.
Entre ellos figuran comercio digital, propiedad intelectual, reglas laborales, disposiciones ambientales, regulación financiera, temas aduanales y mecanismos de solución de controversias internacionales.
Ebrard reiteró que México mantiene rechazo a los aranceles aplicados al sector automotriz y consideró injustificado el gravamen impuesto por Estados Unidos al acero mexicano.
También señaló que la cuota compensatoria aplicada al aguacate produjo efectos contrarios, al incrementar exportaciones canadienses hacia el mercado estadounidense en lugar de contenerlas.
Respecto a Canadá, indicó que ya existen avances en diálogos bilaterales y adelantó que posteriormente se desarrollarán negociaciones trilaterales entre los tres socios comerciales del T-MEC.






