Ciudad de México.– En una sesión marcada por tensiones, divisiones internas y acusaciones entre aliados, la Cámara de Diputados aprobó aplazar hasta junio de 2028 la elección del Poder Judicial impulsada por el gobierno federal.
La reforma enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue respaldada por Morena y sus partidos aliados, bajo el argumento de evitar que los comicios judiciales coincidan con la elección constitucional de 2027.
Tras más de quince horas de debate continuo, el bloque oficialista logró sacar adelante el proyecto con 322 votos a favor, frente a 132 sufragios en contra y 22 abstenciones.
Sin embargo, la discusión dejó al descubierto una ruptura poco habitual dentro de Morena, donde varios legisladores cuestionaron abiertamente modificaciones incorporadas durante la recta final del debate parlamentario.
La principal confrontación surgió por una reserva impulsada por Sergio Gutiérrez Luna y Guillermo Santiago, que permitiría a magistrados electorales buscar nuevamente el cargo en los comicios de 2028.
Los promoventes defendieron la propuesta argumentando que los integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral deben tener condiciones similares a otros integrantes del nuevo esquema judicial.
No obstante, el vicecoordinador morenista Alfonso Ramírez Cuéllar encabezó el rechazo interno y calificó la modificación como una maniobra que revive prácticas contrarias al espíritu original de la reforma.
El legislador advirtió que extender la permanencia de magistrados electorales podría derivar en cargos acumulados de hasta diecisiete años, situación que consideró incompatible con la renovación institucional prometida.
“Sería una vergüenza nacional alterar la esencia de la reforma judicial”, lanzó Ramírez Cuéllar desde tribuna, al exigir retirar la reserva presentada por integrantes de su propia bancada.
La controversia escaló al grado de obligar una nueva votación diferenciada, respaldada incluso por diputados del PT y Movimiento Ciudadano que cuestionaron la constitucionalidad de la propuesta.
Pese a las resistencias internas, Morena mantuvo la mayoría suficiente para aprobar las reservas en paquete y enviar la minuta al Senado, donde se prevé su aval inmediato.
Otro de los cambios aprobados modifica el funcionamiento interno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, subordinando las nuevas secciones a decisiones directas del Pleno del máximo tribunal.
La reforma también amplía de sesenta a noventa días el plazo para que congresos estatales armonicen sus legislaciones locales con el nuevo modelo judicial aprobado a nivel federal.
Además, se estableció que magistrados y jueces electos en 2028 permanecerán ocho años en funciones, reduciendo el periodo originalmente previsto en la reforma constitucional de 2024.
Durante la discusión, el Partido del Trabajo logró incorporar una modificación para que la consulta de revocación de mandato presidencial deje de coincidir con elecciones federales.
La maratónica sesión también estuvo acompañada de confrontaciones políticas y burlas entre bancadas, utilizando versiones satíricas de la tradicional lotería mexicana para intercambiar acusaciones de corrupción y autoritarismo.
Mientras legisladores del PRI ironizaron con figuras relacionadas con Morena y el gobierno federal, diputadas oficialistas respondieron desde tribuna señalando a personajes del PAN y del tricolor.
Con la aprobación de esta reforma, el oficialismo consolida una nueva etapa del rediseño judicial, aunque exhibiendo fisuras internas que hasta ahora habían permanecido contenidas dentro de Morena.






