Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum elevó el tono frente a Estados Unidos al denunciar presuntos actos de injerencia en asuntos internos de México y advertir que la relación bilateral no puede construirse sobre presiones externas ni intervenciones políticas.
Durante el acto conmemorativo por el segundo aniversario de su victoria electoral, la mandataria sostuvo que su administración ha enfrentado campañas mediáticas y digitales impulsadas por grupos conservadores dentro y fuera del país.
Según afirmó, estos esfuerzos buscan desacreditar el proyecto de la Cuarta Transformación y generar una percepción negativa sobre las acciones emprendidas por su gobierno.
“Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no; cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera; cuando se normaliza la idea de que otro país pueda intervenir en asuntos que solo les corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”, expuso.
Sheinbaum vinculó estas acciones con los acontecimientos registrados el pasado 19 de abril, cuando murieron dos agentes estadounidenses de la CIA sin acreditación oficial y dos mandos ministeriales de Chihuahua.
Explicó que esos hechos derivaron en una investigación de la Fiscalía General de la República para determinar posibles violaciones a las leyes mexicanas relacionadas con operaciones extranjeras dentro del territorio nacional.
La presidenta recordó que la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional establecen límites claros a la actuación de agentes extranjeros, reservando determinadas funciones exclusivamente a las autoridades mexicanas.
Durante su mensaje también se refirió a una solicitud promovida por una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos para detener con fines de extradición a diez mexicanos.
Entre las personas mencionadas en dicha petición figuran funcionarios y actores políticos en funciones, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como otros representantes públicos.
“México, que se oiga claro, que se oiga fuerte: no acepta injerencias. Somos un país libre, independiente y soberano”.
La mandataria relacionó además las acciones de autoridades estadounidenses con el contexto político y electoral tanto de México como de la Unión Americana.
¿Estamos viendo que sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones del 2026?. ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?, cuestionó la mandataria.
“No son preguntas retóricas México no es piñata de nadie”.
Los posicionamientos de Sheinbaum se produjeron días después de que el Senado aprobara una reforma constitucional para incorporar una nueva causal de nulidad electoral por injerencia extranjera.
La modificación alcanzó la mayoría calificada en la Cámara Alta y contempla cambios al artículo 41 de la Constitución para fortalecer la protección de los procesos democráticos nacionales.
Morena y los partidos aliados respaldaron la iniciativa bajo el argumento de reforzar la autodeterminación nacional y blindar las elecciones frente a posibles influencias externas.
Sheinbaum sostuvo que la cooperación con otros países debe mantenerse vigente, pero siempre bajo principios de respeto mutuo, igualdad soberana y apego a los marcos legales.
Asimismo, señaló que el combate al crimen organizado requiere responsabilidades compartidas, por lo que Estados Unidos también debe atender problemáticas que impactan directamente a México.
Entre ellas mencionó el tráfico ilegal de armas, el consumo de drogas y las operaciones financieras vinculadas al lavado de dinero que se desarrollan en territorio estadounidense.
“Cooperación no significa subordinación; colaboración no significa sometimiento”.
La presidenta defendió además la estrategia de seguridad implementada por su administración y aseguró que los indicadores delictivos muestran avances importantes durante los últimos meses.
De acuerdo con las cifras presentadas, los homicidios dolosos registraron una reducción del 49 por ciento en los últimos 20 meses, mientras que los delitos de alto impacto disminuyeron 20 por ciento.
Atribuyó estos resultados a una política enfocada en atender las causas estructurales de la violencia, fortalecer las instituciones de seguridad y combatir la impunidad.
Sheinbaum reiteró que México continuará colaborando con Estados Unidos en temas de seguridad y combate al narcotráfico, siempre dentro de los límites establecidos por la ley.
También lanzó críticas contra sectores de la oposición mexicana, a quienes acusó de respaldar presiones provenientes del extranjero con la intención de debilitar a su administración.
“Los mexicanos podemos tener diferencias, pero hay algo en lo que todas y todos deberíamos estar de acuerdo: en México decidimos las y los mexicanos”.
El mensaje concluyó con un llamado a fortalecer la participación ciudadana mediante asambleas informativas en espacios públicos para difundir la defensa de la soberanía nacional.





