Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El Congreso del Estado analiza una reforma que busca fortalecer la protección del personal sanitario y preparar al sistema de salud frente al impacto creciente de las altas temperaturas.
La iniciativa, impulsada por el diputado Víctor García Fuentes, plantea establecer medidas permanentes para atender el desgaste físico y emocional que enfrenta el personal médico.
El proyecto contempla que hospitales, clínicas y demás instituciones de salud implementen protocolos enfocados en la prevención, atención psicológica y acompañamiento emocional de sus trabajadores.
El legislador señaló que médicos, enfermeras, trabajadores sociales y personal operativo desarrollan sus funciones bajo condiciones de alta presión que afectan su bienestar integral.
Advirtió que el agotamiento físico y mental derivado de las exigencias laborales puede repercutir no solo en la salud de los profesionales, sino también en la atención médica.
García Fuentes sostuvo que miles de trabajadores sostienen diariamente la operación del sistema sanitario, enfrentando cargas laborales intensas y limitadas herramientas institucionales de apoyo.
La propuesta establece que las instituciones públicas deberán incorporar mecanismos de detección temprana, seguimiento especializado y programas preventivos para fortalecer la salud mental del personal.
Asimismo, el promovente afirmó que estas acciones pueden implementarse sin requerir recursos extraordinarios, aprovechando estructuras existentes y ajustes dentro de la organización administrativa.
En un segundo componente, la iniciativa propone modificar el artículo 18 de la Ley de Salud para reconocer formalmente los riesgos asociados al estrés térmico.
La reforma busca que las enfermedades derivadas de las temperaturas extremas sean consideradas un asunto prioritario de salubridad pública en Tamaulipas.
El planteamiento responde al aumento de olas de calor registradas en la entidad, fenómeno que incrementa los riesgos de golpes de calor y deshidratación severa.
También advierte sobre posibles afectaciones cardiovasculares y daños renales relacionados con la exposición prolongada a temperaturas elevadas, especialmente entre grupos vulnerables.
Entre las personas con mayor riesgo se encuentran trabajadores agrícolas, obreros de la construcción, empleados industriales y adultos mayores expuestos diariamente al calor.
La iniciativa contempla acciones obligatorias de prevención, monitoreo oportuno, atención inmediata y protocolos especiales para reducir riesgos derivados de eventos climáticos extremos.






