Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En medio de la polémica generada por acusaciones dirigidas a figuras de partidos aliados de la Cuarta Transformación, el Partido del Trabajo aseguró que no enfrenta observaciones ni cuestionamientos contra sus cuadros políticos.
El comisionado nacional del PT en Tamaulipas, Arcenio Ortega Lozano, sostuvo que el instituto político mantiene una actuación apegada a la legalidad y sin antecedentes que generen preocupación interna.
El dirigente afirmó que los señalamientos públicos dirigidos a integrantes de otras fuerzas políticas no representan un problema para el PT, al contar con una trayectoria que, dijo, ha estado libre de controversias.
Ortega Lozano señaló que las investigaciones, denuncias o versiones difundidas por medios de comunicación deben ser atendidas de manera individual por las personas involucradas y no extenderse a terceros.
Aseguró que el Partido del Trabajo conserva una identidad propia dentro de la coalición gobernante y rechazó asumir la defensa de actores políticos señalados por presuntos actos ilícitos.
El líder petista enfatizó que cualquier persona mencionada en investigaciones o acusaciones deberá responder personalmente por sus acciones, independientemente de la fuerza política a la que pertenezca.
Reiteró que el PT no respaldará a quienes sean vinculados con hechos relacionados con corrupción, delincuencia organizada, narcotráfico o cualquier conducta fuera de la ley.
Durante la entrevista, insistió en que la postura de su partido ha sido consistente en exigir responsabilidad individual y respeto al marco jurídico en todos los casos.
Respecto a los señalamientos que han alcanzado a algunos gobernadores emanados de Morena, consideró que hasta el momento no existen pruebas concluyentes que acrediten responsabilidades legales.
Mencionó que en casos como el del mandatario sinaloense Rubén Rocha Moya, las acusaciones continúan siendo parte del debate público sin que se hayan presentado elementos definitivos que sustenten culpabilidad.
Arcenio Ortega estimó que mientras no existan resoluciones o pruebas contundentes, las acusaciones difícilmente generarán un impacto político significativo para el movimiento de la Cuarta Transformación.






