Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La aparición de un segundo caso de gusano barrenador en Texas encendió nuevamente las alertas sanitarias, acelerando las acciones de vigilancia y control ganadero entre México y Estados Unidos.
El diputado federal José Braña Mojica, secretario de la Comisión de Ganadería, señaló que la expansión de la plaga responde a factores biológicos y ambientales, además del movimiento comercial de animales.
Recordó que ambos países lograron erradicar este problema sanitario durante las décadas de los ochenta y noventa, experiencia que hoy sirve de base para enfrentar nuevamente el desafío.
El legislador expresó confianza en que la coordinación binacional, el respaldo científico y las herramientas tecnológicas permitirán recuperar el estatus sanitario y proteger la actividad pecuaria.
Explicó que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural fortaleció los mecanismos preventivos luego de confirmarse recientemente el primer caso de gusano barrenador en Texas.
Precisó que la segunda detección también ocurrió en el condado de Zavala, dentro de una zona que ya se encontraba bajo vigilancia sanitaria y control especial.
Braña Mojica detalló que desde la reaparición de la plaga en México durante 2024, las autoridades desplegaron una estrategia integral para contener su propagación.
Entre las acciones implementadas destacan 148 corrales de vigilancia para supervisar la movilización pecuaria, además de 310 puntos de inspección distribuidos en diversas regiones.
A estas medidas se suman 631 trampas especializadas para monitorear la presencia de la mosca transmisora y más de 578 mil trampas comunitarias instaladas.
El legislador agregó que la estrategia sanitaria también contempla recorridos permanentes de inspección, rastreo epidemiológico y acciones de control biológico en zonas consideradas de riesgo.
Informó que más de dos mil técnicos y médicos veterinarios del Senasica participan actualmente en labores de supervisión, detección de casos y liberación de insectos estériles.
Asimismo, destacó que más de 422 mil beneficiarios del programa Sembrando Vida recibieron capacitación para identificar oportunamente animales afectados y reportar cualquier sospecha de infestación.






