Seattle. Egipto estuvo a punto de dar la gran sorpresa. Guiados por la luz incesante de un Mohamed Salah que celebraba su cumpleaños 34, los Faraones amenazaron con asestar el segundo batacazo del día –tras el sorpresivo empate sin goles entre la favorita España y el modesto Cabo Verde–, pero Bélgica, sofocada por la presión de su rival, logró rescatar el empate 1-1 gracias a un autogol milagroso en su presentación en la Copa Mundial de la FIFA.
El ingreso de Romelu Lukaku cambió el destino del encuentro apenas 23 segundos después de pisar la cancha. Con Bélgica abajo 1-0 luego de la anotación de Emam Ashour (20), el atacante del Nápoles salió del banco de suplentes y, en su primera oportunidad de peligro, provocó el caos: peleó un balón en el área tras un centro desde la derecha y el defensor egipcio, Mohamed Hany, terminó desviando el esférico hacia su propia puerta para sellar el 1-1 definitivo (66).
A diferencia de ediciones pasadas, los Diablos Rojos afrontaron su estreno ante la gran vitrina de Norteamérica sin el ya retirado Eden Hazard, su faro en los últimos tres Mundiales.
Las miradas apuntaron a sus sucesores, Jeremy Doku y Leandro Trossard, los más esperados en el estadio de los Sounders de la MLS y los Seahawks de la NFL. Sin embargo, fue Salah quien primero hizo brillar el juego.
Al minuto 20, el referente del Liverpool tomó el balón por el costado derecho, enganchó hacia su perfil zurdo y filtró un pase entre líneas. Emam Ashour, mediocampista del Al-Ahly, aprovechó la asistencia y fulminó a Courtois con un fuerte remate.
Para Bélgica, la derrota parcial despertaba los fantasmas de Qatar 2022, donde quedó eliminada en la fase de grupos tras caer ante Marruecos y empatar frente a Croacia.
Ante la falta de claridad en el ataque, el técnico Rudi García apostó por el ingreso del corpulento Lukaku, quien venía de lidiar con constantes lesiones durante la temporada en la Serie A italiana. Su efecto fue inmediato. En la jugada siguiente peleó con dos centrales un balón que llegó al área y Hany terminó marcando en propia puerta.
Salah, ganador de todo lo que disputó con los Reds, encara este Mundial con nuevos objetivos en el regreso de su selección tras no lograr clasificar hace cuatro años. El principal de ellos: superar a su propio entrenador, Hossam Hassan, quien ostenta el récord como máximo goleador de la selección nacional con 69 anotaciones.
Ante Bélgica, el Faraón tuvo su primera oportunidad de agregar más dianas a su cuenta personal de 67, pero Courtois se lo impidió. Tras un notable desgaste, Salah salió sustituido en el minuto 76 y el ataque quedó encomendado a Omar Marmoush, del Manchester City, la otra figura de los egipcios, que sumaron su primer punto para intentar superar por primera vez la fase de grupos de la máxima cita futbolística.






