Ciudad Victoria.- Más de 17 mil alumnos de educación básica forman parte del universo detectado con problemas visuales en Tamaulipas, una condición que impacta directamente su desempeño escolar.
Las revisiones realizadas dentro de las escuelas revelan que entre 20 y 26 menores de cada cien evaluados requieren lentes para corregir dificultades relacionadas con la visión.
El titular de la Unidad Ejecutiva de la Secretaría de Educación, Samuel Alcántar Varela, informó que los casos son canalizados a instituciones médicas especializadas para recibir atención oportuna.
Explicó que, mediante el programa “Vive Saludable”, se identificó una cantidad considerable de estudiantes con necesidad de corrección visual, principalmente en sexto grado.
Sin embargo, reconoció que la participación de madres y padres de familia en el seguimiento médico ha sido menor a la esperada.
De acuerdo con los registros oficiales, la estrategia contempla la atención de aproximadamente 17 mil estudiantes detectados con algún problema relacionado con la vista.
Hasta el momento, cerca del once por ciento de esa población ya acudió a consultas médicas en instituciones como Salud Digna y COPE.
En esos centros han recibido valoración profesional, entrega de lentes y seguimiento especializado para mejorar sus condiciones visuales.
Alcántar Varela señaló que el incremento de estos padecimientos está relacionado con el uso prolongado de dispositivos electrónicos durante los años de pandemia.
Recordó que antes de la emergencia sanitaria únicamente alrededor del siete por ciento de los estudiantes requería lentes correctivos.
Actualmente, la proporción de alumnos con dificultades visuales se ha elevado hasta alcanzar cerca del 28 por ciento de la matrícula evaluada.
El funcionario destacó que los beneficios del programa ya son visibles dentro de los salones de clase.
Maestros de diferentes regiones han reportado mejoras significativas en el aprendizaje de estudiantes que anteriormente presentaban rezagos académicos.
Según los reportes docentes, muchos alumnos tenían dificultades para seguir las actividades escolares debido a problemas de visión no detectados.
Una vez que recibieron lentes, comenzaron a mostrar mayor participación, comprensión y rendimiento dentro de las aulas.
Las mejoras han sido particularmente evidentes en comunidades rurales y sectores considerados de alta vulnerabilidad social.
El programa tiene como objetivo que los estudiantes lleguen a los siguientes niveles educativos en mejores condiciones físicas y académicas.
Además de la salud visual, las brigadas también han detectado problemas relacionados con nutrición, crecimiento y salud bucal.
Todos los casos identificados son canalizados a instituciones médicas, entre ellas el IMSS, para recibir la atención correspondiente y dar seguimiento especializado.






